Avui fa 146 anys.
El dimecres, 9 de juny de 1880, La opinión : periódico político, a la seva pàgina 2, es referia al terrener Domènec Escafí Vidal amb la següent notícia:
LA REUNION DE AYER
Conforme habíamos anunciado, reuniéronse ayer tarde á las cinco en el
despacho del Sr. Gobernador civil de esta provincia gran número de las personas
que por él fueron convocadas con objeto de tratar y ponerse de acuerdo
sobre la cuestión de elecciones municipales.
En el salón destinado al efecto se veian hombres importantes
de los partidos políticos representando al propio tiempo todas las condiciones
sociales de la propiedad, el comercio, la industria, el profesorado y la prensa.
El Sr. Ojeda, amable y atento con todos los concurrentes, expuso en breves
palabras el objeto de la reunion y leyó una memoria en la cual se desenvolvía
á los ojos de todos los circunstantes la verdad de la situación tristísima
en que se halla el municipio, situación que calificó de precaria mas
no de desesperada, demostrando con datos oficiales que habia aun salvación
sí se acudia al remedio con energía y ánimo levantado, para lo cual esperaba
aunarían lodos los que aman al país sus esfuerzos para llegar al halagüeño
resultado que apetecía y que era una sentida necesidad.
Con este motivo, y despues de haber
dado cuenta de que el actual Alcalde
Sr. Perelló, deseoso de no ser
un obstáculo para las resoluciones que
en la reunión pudieran adoptarse, le
habia manifestado que estaba pronto
á dejar el cargo, solicitó que se sirviesen
los convocados ponerse de acuerdo
y nombrar una candidatura de las
personas que creyesen más aptas y de
mayor peso para poder llevar de frente
las delicadas cuestiones de la administración
municipal.
Hizo uso de la palabra nuestro querido
amigo Don Eusebio Pascual y
con delicada y correcta frase expuso
que abundaba en los sentimientos
de amor al país y deseaba
como el que más, desapareciese
de una vez el estado anómalo y aflictivo
en que se encuentra el municipio;
pero que debiera haberse provocado
la reunión, después de alcanzada la
renuncia de todos los concejales que
aun quedan en el Ayuntamiento á fin
de que el país, por medio de la representación
genuina de todos, absolutamente
de todos los partidos, caso de
que los hombres identificados con la
situacion imperante no tuviesen á bien
recabar para si la gloria que pudiere
caberles en el cumplimiento de su deber,
constituyeran la municipalidád
con el exclusivo objeto de consagrar
sus fuerzas á restaurar la administración,
hundida hoy en el mavor desprestigio.
Fundada la reorganización municipal
bajo esta base añadió, hija de
un arranque de patriotismo, podria
intentarse algo honroso y dignificar
una corporacion hoy menospreciada.
Con los hombres de primera fila de todos
los partidos, los acuerdos del
Ayuntamiento llevarían el sello de un
prestigio de que carece hoy dia y de
que seguiria careciendo sí nuevas medianías
viniesen hoy como ayer a tomar
por asalto los cargos de concejal
que resultan vacantes.
Abundando todos los concurrentes
en estas ideas e inspirándose en idénticos
sentimientos aceptaron la indicación
hecha por el Sr. Gobernador de
que se nombrase una comisión que
formase la candidatura ó propusiese
lo conveniente al propósito que á todos
animaba, siendo aclamados para
componerla los señores D. Joaquín
Fiol, D. Juan Antonio Fuster, D. Andrés
Barceló y Muntaner, D. Domingo
Escafí, D. Antonio Cánaves y Coll,
D. Miguel Estade y Sabater, D. Jerónimo
Roselló, D. Luis Piña, D. Rafael
Ignacio Cortés y D. Juan O´Neille,
los cuales después de una deliberación
que duró muy breve rato acordaron
por unanimidad proponer á la
reunión fuese designado para encargarse
de la Alcaldía el Sr. D. Felipe
Puigdorfila y que este señalase los
quince señores que debían completar
la candidatura, según fuere de su
agrado, proposición que hizo el seíior
Estade y Sabater y fué aceptada por
aclamación, excepción hecha del interesado
que manifestó no poder aceptar,
por su edad y falta de dotes necesarias,
un puesto tan honroso como
difícil y comprometido.
Semejante negativa, inesperada por
la mayor parte de los asistentes y en
manera alguna justificada en una
persona que ha desempeñado con general
aplauso cargos públicos de mayor
compromiso y dificultad, acarreó
una situación embarazosa y puso á todos en una perplejidad que pudo haber hecho fracasar el laudable designio del Sr. Ojeda, si nuestro queridísimo Director Don Joaquín Fiol, comprendiendo lo difícil y decisivo del momento é inspirándose en un alto sentimiento de patriotismo no se hubiese apresurado á hacer uso de la palabra y con enérgica entonación en que la conviccion resplandecía y la verdad se insinuaba, se dirigió al Sr. Puigdorfila, a quien recordó los deberes que como hombre de partido y como hijo del país le obligaban á sacrificarse por él y aceptar sin vacilación el compromiso de honor que de derecho le estaba reservado y de hecho le era impuesto, como jefe reconocido y caracteerizado de la agrupación política
que apoya y defiende el actual órden de cosas y al Gobierno que las rige.
Requirió además, apelando á numerosos antecedentes, el patriotismo del mismo a quien se dirigía, poniéndole de manifiesto la orfandad en que dejaba a esta capital su incomprensible negativa, toda vez que esta imposibilitaba á la reunión de acordar ninguna otra combinación y concluyó sus elocuentes y oportunísimas frases su
plicándole que hiciese abstraccion de
sus deseos y conveniencia personal
para entregarse de lleno á la salvación
de tantos y tan sagrados intereses que
esperaban la hora de la redención,
asegurándole que tanto él como nuestro
partido le apoyarían y prestarían
toda su cooperación para tan laudable
y patriótico objeto.
Tocóle el turno á nuestro particular
amigo D. Domingo Escafi, quien como
individuo de la comisión nominadora
y con el buen decir y la
intención que se le reconoce, dirigió
también sentidas frases al Sr. Puigdorfila,
apoyando lo dicho por nuestro
Director, y añadiendo que la negativa
del primero ponia á la comisión
en el caso de no poder tomar nuevo
acuerdo ni designar otra persona para
desempeñar el cargo del Alcalde, toda
vez que éste habia ya sido rehusado y
extendiéndose en poderosas reflexiones
demostró al Sr. Puigdorfila la sinrazón
de su extraño retraimiento cuando era
un deber suyo ineludible tomar la iniciativa
en el asunto que motivaba
la reunión.
Nuestro director insistió en seguida
apelando á la conciencia y buenos sentimienlos
de los amigos políticos del
Sr. Puigdorfila, cuyo silencio en aquella
solemne ocasión era incomprensible,
para que uniesen sus esfuerzos y razones
á las que habían ya sido mani
festadas por él y por el Sr. Escafí
haciéndoles observar que parecían atemorizarse ante la idea de acoplar el
compromiso de formar Ayuntamiento
al paso que no habían vacilado en la aceptación de otros cargos que, si no reportaban mayor honra, al menos no requerían tanto trabajo, cuando era lógico y consecuente en buena política
que ellos fuesen los que llevar debían
el peso de la administracion en el Municipio,
como lo llevaban en la Provincia
y en el Estado.
Razones tan claras y convenientes
indujeron á los señores Sampol y Ripoll
á hacer uso de la palabra para
manifestar su conformidad con las
ideas vertidas por los señores Fiol y
Escafí y suplicaron encarecidamente
al Sr. Puigdorfila que aceptase el cargo
para el cual habia sido designado.
Después de algunas incidencias y de
haberse suspendido por un momento
la discusión; habiéndose acercado al
candidato muchos de sus amigos políticos
y particulares con objeto de convencerle
del paso poco meditado que
daba, y de la precisión en que se hallaba
de acceder á lo que de él se requería,
convino por último en aceptar,
con lo cual se obtuvo el completo resultado
que de la reunión se deseaba, y
desaparecieron todas las dificultades
que pudieran haber hecho estériles los
esfuerzos del Sr. Ojeda y los buenos
deseos manifestados por todos los concurrentes.
Después de haber acordado que hoy
se reunirá la comisión nominadora para
ayudar ó asesorar al Sr. Puigdorfila
en la designación de candidatos de
que éste está encargado, se disolvió la
reunión satisfechos todos los que á ella
asistieron del feliz resultado que se
obtuvo.
Hallámonos, pues, en el caso de
declarar, que se tiene mucho adelantado
con lo que ayer se hizo y que el
éxito lisonjero obtenido en esta convocatoria,
débese á no dudarlo, al patriotismo
de todos los concurrentes del
cual dieron relevantes pruebas, aunque
es preciso hacer constar que los
partidos liberales fueron los que en este punto aventajaron y llevaron la mejor
parte sobre los demás, por cuanto
mostraron un interés y un desprendimiento
que les honra y del que el país
deberá quedarles agradecido.
Falla solo que la futura marcha del
nuevo Municipio, porque nuevo será
aún cuando pueda argüirse lo contrario,
sea desembarazada de obstáculos y
protegida por todas las personas de
influencia, pues sin género de duda lo
será por la primera Autoridad civil de
la Provincia, según así lo prometió
ayer ante todos los concurrentes.
Antes de concluir esta desaliñada
reseña, séanos permitido manifestar al
Sr. Ojeda nuestra satisfaccion por la
actitud digna y sentimientos levantados
que en este asunto ha demostrado, y
por el desinteresado designio que le ha
movido á trabajar en favor de la prosperidad
y bienestar de estos vecinos,
los cuales agradecerán sus buenos oficios
así como han apreciado ya sus
buenos propósitos, y dejemos consignado
que sin abdicar de ninguno de
nuestros principios estaremos al lado
del futuro alcalde lo mismo que al del
nuevo municipio, en todas cuantas
cuestiones se rocen con los intereses
del pais para cuya ventura trabajamos
y seguiremos trabajando.
LA REUNION DE AYER Conforme habíamos anunciado, reuniéronse ayer tarde á las cinco en el despacho del Sr. Gobernador civil de esta provincia gran número de las personas que por él fueron convocadas con objeto de tratar y ponerse de acuerdo sobre la cuestión de elecciones municipales. En el salón destinado al efecto se veían hombres importantes de los partidos políticos representando al propio tiempo todas las condiciones sociales de la propiedad, el comercio, la industria, el profesorado y la prensa. El Sr. Ojeda, amable y atento con todos los concurrentes expuso en breves palabras el objeto de la reunión y leyó una memoria en la cual se desenvolvía á los ojos de todos los circunstantes la verdad de la situación tristísima en que se halla el municipio, situación que calificó de precaria mas no de desesperada, demostrando con datos oficiales que habia aun salvación sí se acudia al remedio con energía y ánimo levantado, para lo cual esperaba aunarían todos los que aman al país sus esfuerzos para llegar al halagüeño resultado que apetecía y que era una sentida necesidad. Con este motivo, y después de haber dado cuenta de que el actual Alcalde Sr. Perelló, deseoso de no ser un obstáculo para las resoluciones que en la reunión pudieran adoptarse, le habia manifestado que estaba pronto á dejar el cargo, solicitó que se sirviesen los convocados ponerse de acuerdo y nombrar una candidatura de las personas que creyesen más aptas y de mayor peso para poder llevar de frente las delicadas cuestiones de la administración municipal. Hizo uso de la palabra nuestro querido amigo Don Eusebio Pascual y con delicada y correcta frase expuso que abundaba en los sentimientos de amor al país y deseaba como el que más, desapareciese de una vez el estado anómalo y aflictivo en que se encuentra el municipio; pero que debiera haberse provocado la reunión, después de alcanzada la renuncia de todos los concejales que aun quedan en el Ayuntamiento á fin de que el país, por medio de la representación genuina de todos, absolutamente de todos los partidos, caso de que los hombres identificados con la situation imperante no tuviesen á bien recabar para si la gloria que pudiere caberles en el cumplimiento de su deber, constituyeran la municipalidád con el exclusivo objeto de consagrar sus fuerzas á restaurar la administración, hundida hov en el mayor desprestigio. Fundada la reorganización municipal bajo esta base añadió, hija de un arranque de patriotismo, podria intentarse algo honroso y dignificar una corporacion hoy menospreciada. Con los hombres de primera fila de todos los partidos, los acuerdos del Ayuntamiento llevarían el sello de un prestigio de que carece hoy dia y de que seguiria careciendo si nuevas medianías viniesen hoy como ayer a tomar por asalto los cargos de concejal que resultan vacantes. Abundando todos los concurrentes en estas ideas e inspirándose en idénticos sentimientos aceptaron la indicación hecha por el Sr. Gobernador de que se nombrase una comisión que formase la candidatura ó propusiese lo conveniente al propósito que á todos animaba, siendo aclamados para componerla los señores D. Joaquín Fiol, D. Juan Antonio Fuster, D. Andrés Barceló y Muntaner, D. Domingo Escafi, D. Antonio Cánaves y Coll, D, Miguel Estade y Sabater, D. Jerónimo Rosselló, D. Luis Piña, D. Rafael Ignacio Cortés y D. Juan O'Neilie, los cuales después de una deliberación que duró muy breve rato acordaron por unanimidad proponer á la reunión fuese designado para encargarse de la Alcaldía el Sr. D. Felipe Puigdorfila y que este señalase los quince señores que debían completar la candidatura, según fuere de su agrado, proposición que hizo el señor Estadé y Sabater y fué aceptada por aclamación, excepción hecha del interesado que manifestó no poder aceptar, por su edad y falta de dotes necesarias, un puesto tan honroso como difícil y comprometido. Semejante negativa, inesperada por la mayor parte de los asistentes y en manera alguna justificada en una persona que ha desempeñado con general aplauso cargos públicos de mayor compromiso y dificultad, acarreó una situación embarazosa y puso á todos en una perpejidad que pudo haber hecho fracasar el laudable designio del señor Ojeda, si nuestro queridísimo Director Don Joaquín Fiol, comprendiendo lo difícil y decisivo del momento e inspirándose en un alto sentimiento de patriotismo no se hubiese apresurado a hacer uso de la palabra y con enérgica entonación en que la convicción resplandecía y la verdad se insinuaba, se dirigió al Sr. Puigdorfila, a quien recordó los deberes que como hombre de partido y como hijo del país le obligaban á sacrificarse por él y aceptar sin vacilación el compromiso de honor que de derecho le estaba reservado y de hecho le era impuesto, como jefe reconocido y caracterizado de la agrupación política que apoya y defiende al actual orden de cosas y al Gobierno que las rige. Requirió además, apelando á numerosos antecedentes, el patriotismo del mismo á quien se dirigía, poniéndole de manifiesto la orfandad en que había dejado á esta capital su incomprensible negativa, toda vez que esta imoosibilitaba á la reunión de acordar ninguna otra combinación y concluyó sus elocuentes y oportunísimas frases suplicándole que hiciese abstraccion de sus deseos y conveniencia personal para entregarse de lleno á la salvación de tantos y tan sagrados intereses que esperaban la hora de la redención, asegurándole que tanto él como nuestro partido le apoyarían y prestarían toda su cooperación para tan laudable y patriótico objeto. Tocóle el turno á nuestro particular amigo D. Domingo Escafi, quien como individuo de la comisión nominadora y con el buen decir y la intención que se le reconoce, dirigió también sentidas frases al Sr. Puigdorfila, apoyando lo dicho por nuestro Director, y añadiendo que la negativa del primero ponia á la comisión en el caso de no poder tomar nuevo acuerdo ni designar otra persona para desempeñar el cargo del Alcalde, toda vez que éste habia ya sido rehusado y extendiéndose en poderosas reflexiones demostró al Sr. Puigdorfila la sinrazón de su extraño retraimiento cuando era un deber suyo ineludible tomar la iniciativa en el asunto que motivaba la reunión. Nuestro director insistió en seguida apelando à la conciencia y buenos sentimienlos de los amigos políticos del Sr. Puigdorfila, cuyo silencio en aquella solemne ocasión era incomprensible, para que uniesen sus esfuerzos y razones á las que habían ya sido manifestadas por él y por el Sr. Escafí haciéndoles observar que parecían atemorizarse ante la idea de aceptar el compromiso de formar Ayuntamiento al paso que no habían vacilado en la aceptación de otros cargos que, si no reportaban mayor honra, al menos no requerían tanto trabajo, cuando era lógico y consecuente en buena política que ellos fuesen los que llevar debían el peso de la administración en el Municipio, como lo llevaban en la Provincia y en el Estado. Razones tan claras y convenientes indujeron a los señores Sampol y Ripoll á hacer uso de la palabra para manifestar su conformidad con las ideas vertidas por los señores Fiol y Escafí y suplicaron encarecidamente al Sr. Puigdorfila que aceptase el cargo para el cual había sido designado. Después de algunas incidencias y de haberse suspendido por un momento la discusión; habiéndose acercado al candidato muchos de sus amigos políticos y particulares con objeto de convencerle del paso poco meditado que daba, y de la precisión en que se hallaba de acceder á lo que de él se requería, convino por último en aceptar, con lo cual se obtuvo el completo resultado que de la reunión se deseaba, y desaparecieron todas las dificultades que pudieran haber hecho estériles los esfuerzos del Sr. Ojeda y los buenos deseos manifestados por todos los concurrentes. Después de haber acordado que hoy se reunirá la comisión nominadora para ayudar ó asesorar al Sr. Puigdorfila en la designación de candidatos de que éste está encargado, se disolvió la reunión satisfechos todos los que á ella asistieron del feliz resultado que se obtuvo. Hallámonos, pues, en el caso de declarar, que se tiene mucho adelantado con lo que ayer se hizo y que el éxito lisonjero obtenido en esta convocatoria, débese á no dudarlo, al patriotismo de todos los concurrentes del cual dieron relevantes pruebas, aunque es preciso hacer constar que los partidos liberales fueron los que en este punto aventajaron y llevaron la mejor parte sobre los demás, por cuanto mostraron un interés y un desprendimiento que les honra y del que el país deberá quedarles agradecido. Falta solo que la futura marcha del nuevo Municipio, porque nuevo será aún cuando pueda argüirse lo contrario, sea desembarazada de obstáculos y protegida por todas las personas de influencia, pues sin género de duda lo será por la primera Autoridad civil de la Provincia, según así lo prometió ayer ante todos los concurrentes. Antes de concluir esta desaliñada reseña, séanos permitido manifestar al Sr. Ojeda nuestra satisfaccion por la actitud digna y sentimientos levantados que en este asunto ha demostrado, y por el desinteresado designio que le ha movido á trabajar en favor de la prosperidad y bienestar de estos vecinos, los cuales agradecerán sus buenos oficios asi como han apreciado ya sus buenos propósitos, y dejemos consignado que sin abdicar de ninguno de nuestros principios estaremos al lado del futuro alcalde lo mismo que al del nuevo municipio, en todas cuantas cuestiones se rocen con los intereses del pais para cuya ventura trabajamos y seguirémos trabajando.
Avui fa 144 anys.
El miércoles debían proceder las comisiones
de apremio á la práctica de los
embargos contra los morosos en el pago
de la contribución industrial.
Empezaron las diligencias en la tienda de D. Bernardo Obrador y en otra de la
plaza del Aceite.
Objetóse á nombre del Sr. Obrador
algun defecto en el expediente, para subsanar
el cuál se retiró la comisión, habiéndose
reunido en la plaza de las Córtes
un gran número de personas que se
permitieron demostraciones inconvenientes
contra dicha comisión, y á poco estuvo
que la cosa tomase cariz más serio
y desagradable.
En la plaza del Aceite el comisionado
hubo de retirarse también á consecuencia de una herida que se le infirió.
El Sr. Gobernador de la provincia tan pronto como tuvo noticia de tan desagradables
sucesos, reunió el Excelentísimo Ayuntamiento al objeto de que significase á estos moradores la necesidad de evitar perturbaciones y desórdenes que á nada útil pueden conducir, antes al contrario, han de originar necesariamente consecuencias lamentables; y en efecto la Corporación Municipal acordó publicar una alocución, que se fijó el mismo día en los sitios de costumbre, y dice así:
AYUNTAMIENTO DE PALMA.
Palmesanos: Vuestro Ayuntamiento,
que en otra ocasión solemne os dirigió
sus desinteresados consejos, se cree en
el deber de haceros oír de nuevo su voz
amiga, para que con impremeditaciones
lamentables malogréis el noble y meritorio
concepto que con vuestra actitud
de siempre, os habéis granjeado.
Sólo por medio del orden, de la cordura
y de la prudencia pueden ser eficaces
las reclamaciones legales, que en
manera alguna han de prosperar por la
perturbación y el desorden.
El Ayuntamiento tiene la seguridad
de que, inspirándoos en estas ideas y
siendo modelo de sensatez y de patriotismo;
escuchareis su voz en estas circunstancias,
como lo hicisteis en la ocasión
referida y con vuestra pacífica actitud,
continuareis siendo merecedores
de su estima y consideración.
Consistorio de Palma á 7 de Junio de
1882. — El Gobernador, Juan Bautista
Samogy. — El Alcalde, Mariano Canals.
Los Tenientes de Alcalde.
Antonio Marroig. — José Rosich. — Juan Bauzá.— Gabriel Sorá.— José Estade.—
M. Enrique Lládó.
Los Regidores.
Francisco Gamundí.— Evaristo Argelés.
— Domingo Escafí. — Gabriel Pérez.
—Sebastian Domenge.— José Mº Puig.
— Heribertó Granell. — G. Serra y B. —
Pascual Ribot.— Juan Camps.— José Capdebou.— Juan Munar. — El Síndico
Juan Alcover. — P. A. del Ayuntamiento, Francisco
Gomila, Srio.
Lamentable es por todo extremo lo
que sucede. Los industriales se han colocado
en una actitud de resistencia decidida,
pasando á ser cuestión de amor
propio lo que al principio fueron quejas
aisladas con más o menos fundamento.
Hoy la resistencia al pago lo mismo
se observa en los industriales gravados
por las nuevas tarifas que de parte, de
otros que resultan favorecidos, o cuya
situación no ha variado en lo más mínimo;
y no son pocos los que deseosos de
realizar el pago, siguen el ejemplo de
los demás temiendo ser víctimas de algun
atropello.
La misma campaña que han sostenido algunos periódicos de esta localidad con motivo de los expedientes de apremio, buscando sutilmente defectos en la tramitación cuando la publicidad de las diligencias y la decisión abierta de resistir al pago, no permitían suponer que se trabase el embargo contra ningún contribuyente qué no estuviese decidido á llegar a este trance, demuestra claramente que hay el propósito de oponer
toda suerte de dificultades á la marcha ordenada de la administración.
Esta conducta no corresponde á los propósitos del Gobierno, que ha demostrado el deseo de corregir en breve término cuantos errores puedan contener las nuevas tarifas, concediendo plazos para las reclamaciones de los perjudica dos y nombrando una comisión para que con presencia de todos los antecedentes proponga las reformas que estime necesarias.
En breve estará terminado este importante trabajo y dentro de poco seguirán el nuevo reglamento y las nuevas tarifas. Tan clara manifestación del deseo de transigir con toda aspiración legítima que en el conflicto industrial ha demostrado el Gobierno merecía á la verdad ser correspondida de parte de los contribuyentes, en vez de oponerse al cumplimiento de la ley, dificultando el cobro de los tributos indispensables para cubrir las cargas públicas.
Estamos por desgracia acostumbrados en España á escenas semejantes, y los mismos que dicen desear la libertad y proclamar sus excelencias son los que ceden facilmente á toda exigencia de los Gobiernos reaccionarios, al paso que se rebelan contra los mandatos de la autoridad liberal socavando lenta pero fatalmente sus cimientos, y preparando la ruina que han de llorar más tarde arrepentidos de su obra.
Creemos apesar de todo que pronto cesará la alarma producida por los sucesos del miércoles. La sensatez de este vecindario que en su inmensa mayoría reprueba lo ocurrido, y la actitud de nuestra dignísima primera autoridad civil, que ha adoptado las medidas conducentes para evitar que se reproduzcan, no permiten la menor duda sobre el particular.
GACETILLA LOCAL.
Cuando el miércoles escribíamos los sucesos que
se estaban realizando, no nos atrevimos á relatar
las graves noticias que el rumor público nos traía.
Ahora, por más que lo deploremos, por más que el
rubor tiña nuestras mejillas, al considerar que los
rasgos de que traza nuestra pluma son borrones
que afean el nombre envidiable, y la reputación de
cordura y sensatez, de que, no sin razón, disfruta la
pacífica y morigerada Palma, vamos á cumplir el
deber de relatar los hechos del miércoles, tales como
han llegado á nuestra noticia.
La sección de comisionados ejecutores que dijimos
había visitado la tienda de ebanistería de don
Bernardo Obrador, visto que se ponían tachas á la
autorización con que iban á ejecutar el embargo, se
retiró tranquilamente, y en su retirada el grupo
imponente que se había apiñado alrededor de la
tienda, les siguió y casi persiguió con gritos, denuestos
y empujones. Llegados á la Sucursal del
Banco, se cerraron las puertas, y quedaron los
manifestantes dando gritos en las afueras, hasta
que alguien avisó que estaban otros comisionados
practicando el embargo en la taberna de Pons,
plaza del aceite.
Entonces del Banco y de la plaza de Cort se
corrieron los grupos á la plaza del Aceite en los momentos
en que los ejecutores, en vista de las dificultades
que oponía el dueño del establecimiento,
iban á retirarse, saliendo al efecto por distintas
puertas y tomando distintos caminos. Uno de los
comisionados recibió un golpe que le derribó en el
suelo; al levantarse y echar á huir, no sólo fué seguido
por la turba que le azusaba con gritas, golpes
y pedradas, sino que apenas daba paso que ho le
saliese al encuentro alguno que se unía á ios perseguidores
para herirle y atrepellarle, hasta que en la
plaza de Abastos fué otra vez derribado en tierra;
y gracias que el ciego atolondramiento de los mismos
que le acoceaban y maltrataban le dejó espacio
para levantarse y ampararse de la casa-estanco
de la calle de Cererols. Los grupos respetaron la
casa, y el perseguido, amen de muchas contusiones,
sacó una herida en la cabeza que debió de ser leve,
puesto que por la tarde pudo retirarse á su casa.
A este triste relato, cualquiera que no haya
perdido el buen sentido, á Dios gracias, general y
caracteristico entre los palmesanos, habrá de confesar,
por más que á todos nos duela, que lo que
comenzó manifestación pacífica, ha tomado un sesgo
á todas luces inconveniente, y agresor; que por este
camino nada se logra, antes las mejores causas se
comprometen y se pierden; que sólo una ciega exaltación
ha podido inspirar un golpe que, si en apariencia
puede por el momento crear obstáculos al
Gobierno, desde luego enajena de la causa, con tan
indignos medios sostenida, las simpatías de todos
los hombres sensatos, que son al fin lo más granado
y lo más valioso de nuestra población, y acabará
por dar á las exacciones del Gobierno toda la fuerza
de que pudiera haberle privado una resistencia pasiva,
moderada y legal.
Si ha habido quien con secretas instigaciones ó
con públicos alardes y mal encubiertas amenazas
ha dado impulso á estos desmanes, no es del caso
averiguarlo; pero sí queremos hacer constar que
esos lamentables escesos han sido recibidos con general
reprobación, y que los mismos industriales
que debían sufrir el embargo deploran un sesgo funesto
para su causa, en que ni ellos ni sus compañeros
tuvieron parte, ántes lo condenan como una
manifestación salvaje, indigna del pueblo que nos
vió nacer y diametralmente contrario á sus honradas
intenciones.
Mientras tenían lugar los sucesos que narramos,
el Ayuntamiento de Palma se constituyó en Consistorio
permanente y bajo la presidencia del Sr. Gobernador de la Provincia extendió una alocución
que por la tarde se fijó en los sitios públicos y que
insertamos aque para conocimiento de nuestros lectores.
Dice asi:
AYUNTAMIENTO DE LA CIUDAD DE PALMA.
Palmesanos:
Vuestro Ayuntamiento, que en otra ocasión solemne os
dirigió sus desinteresados consejos, se cree en el deber de
haceros oir de nuevo su voz amiga, para que con impremeditaciones
lamentables no malogréis el noble y meritorio
concepto que con vuestra actitud de siempre, os habeis granjeado.
Solo por medio del orden, de la cordura y de la prudencia
pueden ser eficaces las reclamaciones legales, que en
manera alguna han de prosperar por la perturbación y el
desorden.
El Ayuntamiento tiene la seguridad de que inspirándoos
en estas ideas y siéndo modelo de sensatez y de patriotismo,
escuchareis su voz en estas circunstacias, como
lo hicisteis en la ocasión referida y con vuestra pacifica
actitud, continuareis siendo merecedores de su estima y
consideración.
Consistorio de Palma á 7 de Junio de 1882.— El Gobernador,
Juan Bta. Samogy. — El Alcalde, Mariano Canals.
Los Tenientes de Alcalde: Antonio Marroig. — José Rosich.—
Juan Bauza.— Gabriel Sorá.— José Estade.— M. Enrique
Lladó.
Los Regidores: Francisco Gamundí. — Evaristo Argeles.
—Domingo Escafi.— Gabriel Pérez.— Sebastian Domenge.
—José Mª Puig.— Heriberto Granell.— G. Serra.— Pascual
Ribot.— Juan Camps. — José Capdebou. — Juan Munar.
El Sindico. Juan Alcover.— P. A. del Ayuntamiento,
Francisco Gomila, Srio.
LO DE ANTEAYER.
Como no fuimos actores ni testigos de los sucesos deplorables del miércoles copiamos lo que encontramos en la prensa local para que nuestros lectores tengan conocimiento de lo más importante.
El Isleño que cerraba su edición antes
de haber empezado los embargos, dice:
«Ayér puede decirse que comenzó la
Pasión de los industriales palmesanos. El recuerdo de quien los crucifica quedará en su memoria más imperecedero que el monumento que los adeudores del Sr. Camacho pudieran levantarle»
El Diario al poner en conocimieato de
sus lectores que no pudo procederse al
embargo intentado contra el industrial
Sr. Obrador, por no estar en regla los
documentos, escribe lo siguiente:
«Ha habido gran gritería y demostraciones contra el comisionado, á quien la muchedumbre ha seguido hasta la Sucursal
del Banco de España.
En la plaza del Aceite el comisionado ha sido atropellado, y ha tenido que refugiarse en un estanco, en donde ha sido auxiliado por el Cuerpo de Orden público. Ha habido grandes gritos y pedradas.
El Demócrata, que por desgracia, no
indica cual es el remedio que ve para conjurar
el conflicto en que nos hallamos,
publica el siguiente párrafo:
«Hay un medio hábil, honroso y digno para llegar a una avenencia, sin que el principio de autoridad haya de verse en lo más mínimo humillado, en repetidas ocasiones hemos señalado indirectamente la única salida para dar solución satisfactoria al conflicto que somos los primeros en deplorar, y que desgraciadamente no podemos evitar, si a ello no contribuyen los
que en primer término vienen obligados á
toda clase de esfuerzos para no dar el espectáculo que se prepara, y que reconoce por causa el cartel de desafio que á este país se ha lanzado tan a la ligera como injustamente.
Y en la ültima hora con que cierra el periódico, escribe lo siguiente:
A las once y media se han presentado los comisionados en la tienda del señor Obrador con el objeto de llevar a cabo el embargo, que no han efectuado por llevar los papeles mojados.
Más de quinientas personas de todas clases y condiciones se han aglomerado a la puerta de la primera víctima y han acompañado hasta las oficinas del Banco recaudador a los referidos comisionados y ausiliares a los gritos de ladrones, pillos, gandules y otras caricias por el estilo.
No es la conducta más prudente que aconsejan las circunstancias, y deseamos que caso de continuarse los embargos, se siga por la muchedumbre distinto rumbo que hoy se ha puesto en práctica, único que no conviene a los intereses de los industriales.
En la Plaza del Aceite ha habido otro conato de embargo que tampoco se ha llevado a cabo, habiéndose disuelto la comisión ejecutiva en vista del aspecto amenazador del pueblo. El ausiliar de la comisión despues de haber recibido algunos golpes se ha refugiado en una casa particular.
Estos sucesos fueron sin duda los que motivaron la reunion extraordinaria del Ayuntamiento presidida por el Sr. Gobernador de la Provincia, y los que aconsejarían, por mas que no se diga, la alocuación que va al pie.
AYUNTAMIENTO DE LA CIUDAD DE PALMA.
Palmesanos:
Vuestro Ayuntamiento, que en otra ocasión solemne os
dirigió sus desinteresados consejos, se cree en el deber de
haceros oir de nuevo su voz amiga, para que con impremeditaciones
lamentables no malogréis el noble y meritorio
concepto que con vuestra actitud de siempre, os habeis granjeado.
Solo por medio del orden, de la cordura y de la prudencia
pueden ser eficaces las reclamaciones legales, que en
manera alguna han de prosperar por la perturbación y el
desorden.
El Ayuntamiento tiene la seguridad de que inspirándoos
en estas ideas y siéndo modelo de sensatez y de patriotismo,
escuchareis su voz en estas circunstacias, como
lo hicisteis en la ocasión referida y con vuestra pacifica
actitud, continuareis siendo merecedores de su estima y
consideración.
Consistorio de Palma á 7 de Junio de 1882.— El Gobernador,
Juan Bta. Samogy. — El Alcalde, Mariano Canals.
Los Tenientes de Alcalde: Antonio Marroig. — José Rosich.—
Juan Bauza.— Gabriel Sorá.— José Estade.— M. Enrique
Lladó.
Los Regidores: Francisco Gamundí. — Evaristo Argeles.
—Domingo Escafi.— Gabriel Pérez.— Sebastian Domenge.
—José Mª Puig.— Heriberto Granell.— G. Serra.— Pascual
Ribot.— Juan Camps. — José Capdebou. — Juan Munar.
El Sindico. Juan Alcover.— P. A. del Ayuntamiento,
Francisco Gomila, Srio.
Respecto a la herida inferida al Comisionado ejecutor, presentó al principio síntomas de gravedad, llegando a circular la noticia de que había fallecido. Después supimos que afortunadamente no era cierta; y en los momentos que escribimos estas líneas nada hemos averiguado acerca del estado del herido.
Condenamos tales desmanes que no honran a un pueblo culto y esperamos que las Autoridades y los vecinos sabrán hacerse dignos del aprecio público sometiéndose á todos los deberes que las leyes imponen.
El Gobernador Juan Bautista Samogy había tomado posesión un día antes según el Boletín Oficial de la provincia.
LOCAL.
El miércoles debían proceder las comisiones
de apremio á la práctica de los
embargos contra los morosos en el pago
de la contribución industrial.
Empezaron las diligencias en la tienda de D. Bernardo Obrador y en otra de la
plaza del Aceite.
Objetóse á nombre del Sr. Obrador
algun defecto en el expediente, para subsanar
el cuál se retiró la comisión, habiéndose
reunido en la plaza de las Córtes
un gran número de personas que se
permitieron demostraciones inconvenientes
contra dicha comisión, y á poco estuvo
que la cosa tomase cariz más serio
y desagradable.
En la plaza del Aceite el comisionado
hubo de retirarse también á consecuencia
de una herida que se le infirió.
El Sr. Gobernador de la provincia tan
pronto como tuvo noticia de tan desagradables
sucesos, reunió el Excelentísimo
Ayuntamiento al objeto de que
significase á estos moradores la necesidad
de evitar perturbaciones y desórdenes
que á nada útil pueden conducir,
antes al contrario, han de originar necesariamente
consecuencias lamentables;
y en efecto la Corporación Municipal
acordó publicar una alocución, que se
fijó el mismo día en los sitios de costumbre,
y dice así:
AYUNTAMIENTO DE PALMA.
Palmesanos: Vuestro Ayunta miento,
que en otra ocasión solemne os dirigió
sus desinteresados consejos, se cree en
el deber de haceros oír de nuevo su voz
amiga, para que con impremeditaciones
lamentables no malogréis el noble y meritorio
concepto que con vuestra actitud
de siempre, os habéis granjeado.
Sólo por medio del orden, de la cordura
y de la prudencia pueden ser eficaces
las reclamaciones legales, que en
manera alguna han de prosperar por la
perturbación y el desorden.
El Ayuntamiento tiene la seguridad
de que, inspirándoos en estas ideas y
siendo modelo de sensatez y de patriotismo,
escuchareis su voz en estas circunstancias,
como lo hicisteis en la ocasión
referida y con vuestra pacífica actitud,
continuareis siendo merecedores
de su estima y consideración.
Consistorio de Palma á 7 de Junio de
1882. — El Gobernador, Juan Bautista
Samogy. — El Alcalde, Mariano Canals.
Los Tenientes de Alcalde.
Antonio Marroig. — José Rosich. —
Juan Bauzá.— Gabriel Sorá.— José Estade.—
M. Enrique Lládó.
Los Regidores.
Francisco Gamundí.— Evaristo Argeles.
— Domingo Escafí. — Gabriel Pérez.
—Sebastian Domenge.-— José M.ª Puig.
— Heriberto Granell. — G. Serra y B. —
Pascual Ribot.— Juan Camps.— José
Capdebou.— Juan Munar. — El Síndico
Juan Alcover. — P, A. del Ayuntamiento, Francisco
Gomila, Srio.
Lamentable es por todo extremo lo
que sucede. Los industriales se han colocado
en una actitud de resistencia decidida,
pasando á ser cuestión de amor
propio lo que al principio fueron quejas
aisladas con más o menos fundamento.
Hoy la resistencia al pago lo mismo
se observa en los industriales gravados
por las nuevas tarifas que de parte, de
otros que resultan favorecidos, o cuya
situación no ha variado en lo más mínimo;
y no son pocos los que deseosos de
realizar el pago, siguen el ejemplo de
los demás temiendo ser víctimas de algún
atropello.
La misma campaña que han sostenido
algunos periódicos de esta localidad
con motivo de los expedientes de apremio,
buscando sutilmente defectos en la
tramitación cuando la publicidad de las
diligencias y la decisión abierta de resistir al pago, no permitían suponer que
se trabase el embargo contra ningún
contribuyente qué no estuviese decidido
á llegar a este trance, demuestra claramente
que hay el propósito de oponer
toda suerte de dificultadés á la marcha
ordenada de la administración.
Esta conducta no corresponde á los
propósitos del Gobierno, que ha demostrado
el deseo de corregir en breve término
cuantos errores puedan contener
las nuevas tarifas, concediendo plazos
para las reclamaciones de los perjudica
dos y nombrando una comisión para que
con presencia de todos los antecedentes
proponga las reformas que estime necesarias.
En breve estará terminado este im
portante trabajo y dentro de poco segui
rán el nuevo reglamento y las nuevas
tarifas. Tan clara manifestación del de
seo de transigir con toda aspiración legítima
que en el conflicto industrial ha
demostrado el Gobierno merecía á la
verdad ser correspondida de parte de los contribuyentes, en vez de oponerse al
cumplimiento de la ley, dificultando el
cobro de los tributos indispensables para
cubrir las cargas públicas.
Estamos por desgracia acostumbrados
en España á escenas semejates y los
mismos que dicen desear la libertad y
proclamar sus excelencias son los que ceden facilmente á toda exigencia de los
Gobiernos reaccionarios, al paso que se rebelan contra los mandatos de la auto
ridad liberal socavando lenta pero fatal
mente sus cimientos, y preparando la
ruina que han de llorar más tarde arrepéntidos
de su obra.
Creemos apesar de todo que pronto
cesará la alarma producida por los sucesos del miércoles. La sensatez de este
vecindario que en su inmensa mayoría reprueba lo ocurrido, y la actitud de
nuestra dignísima primera autoridad
civil, que ha adoptado las medidas couducentes
para evitar que se reproduzcan,
no permiten la menor duda sobre el
partícular.
En la última sesion extraordinaria celebrada
por el Ayuatamiento de esta capital
bajo la presidencia del Sr. Gobernador,
presentó el Sr. Márroig una pro
posición en que se hacía constar de una manera esplícita y terminante que el señor
Alcalde al autorizar con su fírma los
expedientes de apremio contra los contribuyentes
morosos, lo había hecho en
cumplimiento de un deber ineludible.
La proposición fué aprobada por el
voto unánime de todos los concejales
asistentes, entre ellos los Sres. Rossich,
Bisáñez, Escafí, Serra, Lladó, Estada...
¿Qué opiniones ó qué personas representarán
El Demócrata y El Comercio,
únicos periódicos que se han permitido
censurar el referido acto del señor
Alcalde?
REAL ACADEMIA
de Medicina y Cirugia de Palma.
Esta Academia vacunará gratuitamente en
Montesion él sábado próximo, 10 de los corrientes,
á las cuatro de la tarde.
Lo que se anuncia para conocimiento del
público— Palma 8 Junio ds 1882. — El Se
cretario de gobierno, Domingo Escafí.
REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUJÍA DE PALMA.
Esta Academia vacunará gratuitamente en
Montesion él sábado próximo, 10 de los corrientes,
á las cuatro de la tarde.
Lo que se anuncia para conocimiento del
público— Palma 8 Junio ds 1882. — El Se
cretario de gobierno, Domingo Escafí.
REAL ACADEMIA
de Medicina y Cirugía de Palma de Mallorca.
Esta Academia vacunará gratuitamente en
Montesion él sábado próximo, 10 de los corrientes,
á las cuatro de la tarde.
Lo que se anuncia para conocimiento del
público.
Palma 8 Junio ds 1882. — El Se
cretario de gobierno, Domingo Escafí.
Número del escalafón.........Número de la clase...Nombres de las maestra......Pueblo en donde ejercen
Por antiguedad Mérito
90................................ 58........... María Visconti Ripoll............... El Terreno.
Actua como testigo en el juicio contra Bartolomé Andreu y Artigues (a) Ratadet, sobre asesinato de Juan Amengual en ocasión de ser el procesado agente de la Compañía Arrendataria de Tabacos.
D. Manuel Cubells Serrano Capitán de fragata retirado y Jefe de Tabacalera.
Preguntado por la defensa dijo: que el procesado es un modelo de honradez, de probidad y de celoso funcionario.
Tuvo conocimiento del hecho por el Inspector Martí.
Sabe que el procesado disparó para atemorizar a los contrabandistas y en cumplimiento de las órdenes de sus jefes.
Que no es posible esperar voces de mando para hacer disparos, pues en la práctica no se pueden esperar.
Hizo el Sr. Cubells un largo alegato sobre la situación financiera de los contrabandistas.
Dijo luego que se han apresado 600 toneladas de tabaco de contrabando desde que él es Jefe (hace 3 años) y 38 faluchos. Cree que el negocio del contrabandista hoy es una ruina.
En la noche de autos se practicaba el servicio combinado por su orden.
Sabe que había visto animadversióncontra el procesado, por parte de los contrabandistas, por el celo del agente desplegado en beneficio de la Compañía.
Que el disparo se ha de hacer á no dar, no al aire. En este sentido el dá las órdenes siempre.
A preguntas del Sr. Fiscal dijo el testigo que todo lo que ha manifestado lo sabe por el mismo conducto, el del procesado y otros agentes.
El Sr. Fiscal le observa algunas contradicciones entre lo que dice ahora y una comunicación suscrita por el testigo y dirigida por el Delegado de Hacienda.
No las esplica el declarante.
El Sr. Fiscal pregunta: Diga el testigo cual de las dos versiones es la cierta de las dos que tiene manifestadas, una aquí y la otra en aquella comunicación.
El testigo: La que doy ahora
Actua como perito por la auptosia realizada en el cadáver producido en el conocido como Crimen de Son Suñer que se juzga.
El dimecres, 9 de juny de 1948, Joan Font Solicita permiso para blanquear interior y huecos de la fachada en la calle José Villalonga, 29
Avui fa 76 anys.El divendres, 9 de juny de 1950, Maria Guardia Timoner Solicita permiso para revocar pared medianera en la calle Calvo Sotelo, 148
Avui fa 215 anys.El diumenge, 9 de juny de 1811, va néixer a El Terreno Antònia Moragues Pasqual. Els seus pares eren en Joan Moragues Roca, natural de Lazareto i na Antònia Pasqual Porcel nascuda a Bonanova. Els seus avis eren, per part del pare, en Gabriel Moragues Carbonell de i na Apol·lònia Roca Pujol de Palma (St. Magí) i per part de la mare, en Bartomeu Pasqual Palmer de i na Antònia Porcel Llodrà de . Els padrins varen ésser en Antoni Moragues Roca i na Margalida Tous Carbonell. La cerimònia va ésser oficiada per Pere Joan Tomàs i en ella actuaren com a testimonis en i en .
Avui fa 148 anys.El diumenge, 9 de juny de 1878, va néixer a El Terreno Maria Tomàs Tomàs. Els seus pares eren en Gabriel Tomàs Tous, natural de Palma i na Maria Tomàs Bover nascuda a Porreres. Els seus avis eren, per part del pare, en de i na de i per part de la mare, en Miquel Tomàs de Porreres i na Margalida Bover de Porreres. Els padrins varen ésser en i na . La cerimònia va ésser oficiada per i en ella actuaren com a testimonis en i en .
Avui fa 114 anys.El diumenge, 9 de juny de 1912, va néixer a El Terreno Pau Fornés Juan. Els seus pares eren en Pau Fornés Tomàs, natural de Santa Creu i na Joana Aïna Juan Morey nascuda a Génova. Els seus avis eren, per part del pare, en Josep Antoni Fornés Ros de Lleida i na Maria Montserrat Tomàs Mulet de Llucmajor i per part de la mare, en Josep Juan Conill de Palma i na Catalina Morey Jover de Palma. Els padrins varen ésser en Antoni Soler González i na Catalina Juan Morey. La cerimònia va ésser oficiada per Rafel Rosselló Gamundí i en ella actuaren com a testimonis en Benito García Arbona i en Antoni Fullana Rubí.
Avui fa 114 anys.El diumenge, 9 de juny de 1912, va néixer a El Terreno Catalina Fornés Juan. Els seus pares eren en Pau Fornés Tomàs, natural de Santa Creu i na Joana Aïna Juan Morey nascuda a Génova. Els seus avis eren, per part del pare, en Josep Antoni Fornés Ros de Lleida i na Maria Montserrat Tomàs Mulet de Llucmajor i per part de la mare, en Josep Juan Conill de Palma i na Catalina Morey Jover de Palma. Els padrins varen ésser en Magí Juan Morey i na Teresa Carreño Juan. La cerimònia va ésser oficiada per Rafel Rosselló Gamundí i en ella actuaren com a testimonis en Benito García Arbona i en Antoni Fullana Rubí.
Avui fa 96 anys.El dilluns, 9 de juny de 1930, a l'església d' El Terreno de la ciutat de Palma el vicari Antoni Ferrari va celebrar el matrimoni de Bernat Rigo Canyelles, fadrí, de professió camarero, nascut a Marratxí l'any 1900 amb Antònia Far Valldepadrines, fadrina, de professió no consta, nascuda a El Terreno l'any 1900. Els pares d'ell eren en Miquel Rigo Barrera, natural de Marratxí i na Esperança Canyelles Homar, natural de Marratxí Els pares d'ella eren en Pau Far Vich, natural de El Terreno i na Antònia Valldepadrines Pallicer, natural de Calvià. En foren testimonis de la cerimònia en Guillem Pujol Salvà i en Manuel Roca Murgiondo.Guillem Pujol y Manuel Roca eran solteros y feligreses de El Terreno
Avui fa 108 anys.El diumenge, 9 de juny de 1918, a l'església d' El Terreno de la ciutat de Palma el vicari Bartomeu Pons Bosch va celebrar el matrimoni de Feliu Sabater Bou, soltero, de professió no consta, nascut a Barcelona l'any 1894 amb Maria Aïna Rattier Quetgles, soltera, de professió no consta, nascuda a Palma (Santa Eulàlia l'any 1897. Els pares d'ell eren en Julià Sabater Oller, natural de Valls (Tarragona) i na Antònia Bou Gayola, natural de Barcelona Els pares d'ella eren en Luis Rattier Nadal, natural de Palma i na Teresa Quetgles Rosselló, natural de Palma. En foren testimonis de la cerimònia en Jaume Quetgles Rosselló i en Ramon Miret Badia.Testigos: Jaime Quetglas Rosselló, soltero de Palma, Ramon Miret Badia, casado de Valls, José Buxadé Matamales, soltero de Tortosa y Juan Ferrer Ochoa, soltero de Barcelona