Avui fa 145 anys.
El dijous, 2 de juny de 1881, La opinión : periódico político, a la seva pàgina 4, es referia al terrener Domènec Escafí Vidal amb la següent notícia:
REAL ACADEMIA
DE MEDICINA Y CIRUGIA DE PALMA.
Esta Academia vacunará gratuitamente
en Montesion mañana viérnes á las cuatro
de la tarde.
Lo que se anuncia para conocimiento
del público.
Palma 2 de Junio de 1881.— P. A. de
la A.— El Secretario de gobierno, Domingo
Escafí.
LOCAL
LO DEL DÍA.
Acerca de los acuerdos de la Junta
municipal, reducida á su mínima expresión,
que tanto han dado que decir estos
días, hace El Isleño, entre otras, las
siguientes apreciaciones:
«Parécenos que estos acuerdos, por
razónos que todos alcanzan, no han de
prevalecer; pero préstanse á comentarios
de grandísima importancia.»
«En caso contrario, la responsabilidad
más bien que sobre los que tan desacertados
estuvieron, posaría sobre los
que dejaron de asistir á la reunión.»
....
«los que adoptaron estos acuerdos
se han puesto en discordancia con la legislación,
con el país y aun consigo
mismos»....
«tales resoluciones
han de ser
modificadas en el sentido lógico y legal
y conforme á los sentimientos de los palmesanos.»
Con estas apreciaciones está conforme El Demócrata pues a su entender El Isleño es el que pone en su verdadero terreno la cuestión. En vista de lo cual le habrán dicho sus amigos: ¿Tu quoque?
Pero esto no impide que el mismo Demócrata que suele siempre estar al paño para cazar contradicciones se contradiga lastimosamente sosteniendo en otro suelto que los autores y firmantes de un dictámen contra el cual votaron, no se han contradecido, es decir que no tiene razón El Isleño. No dice el pues el colega de mocrático que El Isleño ha puesto el dedo en la llaga?
Pero lo bonito y filigranado es la
argumentación con que sostiene su teoría.
Por lo que hace á las festividades religiosas,
se nos asegura que en el seno de
la comisión los señores Marroig y Rosich
abogaron por la supresión de la partida
correspondiente; mas siendo distinto el
parecer de los demás.
(Los demás, ó sea el señor Escafí, único
firmante después de los supradichos.)
...individuos de la comision, no creyeron
aquellos señores que tenía el asunto importan ia bastante para dejar de firmar el
dictamen ó para formular voto particular.
Como
este articulo fué aprobado por el
Ayantamiento sin discusión y en votación
ordinaria, no vino el caso de que los aludidos
hubieran de consignar su opinión.
Lo mismo hubiera sucedido en el seno de
la Junta municipal, si no se hubiera impugnado
la partida; mas, como la votación
hubo de ser nominal, los Sr. Marroig y
Rosich hubieron de votar de conformidad
con su opinión de siempre.
Si ántes no pone otro el cascabel al
gato ¿A qué molestarse? No viene el caso,
como dice el colega.
Eso de que en las votaciones ordinarias
no quede consignada la opinión de
cada uno, también es nuevo. En estos
casos los acuerdos serán ilusorios porque
nadie, según el colega, consigna su opinión,
es decir, su voto. Estos acuerdos
nacerán espontáneamente, por si mismos.
Verdad es que entre una y otra sesion
han transcurrido veinte días, lo cual, al
decir de El Demócrata, abonaría la contradicción
si existiera, porque pueden
haber ocurrido sucesos que modifiquen
él modo de ser de las cosas. Bien
dicho: ¡Lo que puede suceder en veinte
días! Motivos para contradecirse claro
está que los habría para los que se han
contradecido ¿Quien lo duda?
Volvamos al suelto anteriormente citado:
"La responsabilidad, (dice el colega, de
conformidad con El Isleño) más bien
que sobre los que votaron los acuerdos,
debe pesar sobre los que dejaron de asistir
á la reunión. Y aun pudiera añadir,
que debe pesar con mas fuerza sobre los
que tienen por costumbre no asistir
nunca."
Reconoce que sobre unos ú otros debe pesar la responsabilidad; luego acepta la calificación que unánimente se ha dado á los acuerdos. Nadie puede tner la culpa de lo que es bueno.
Pero, sepamos ¿Por que son responsables
los que
no asistieron? A los que
habitualmento suelen asistir y faltaron á
aquella sesión (que respecto de los concejales debe considerarse la ménos importante,
puesto que debía versar solamente
sobre lo que el Ayuntamiento
había aprobado sin oposición) sería ridículo
hacerles cargos, mayormente
cuando no habían de presumir que su
ausencia diese ocasión á adefesios. Precisamente
si día hay en que fuese lógico
tener plena confianza en los compañeros
era éste en que, tratándose de un asunto
ya juzgado, de una segunda y ávida
lectura las impugnaciones, caso de haberlas,
debían esperarse de los asociados,
no de los concejales.
Y en cuanto á los que no acostumbran
asistir, censúrese en buen hora su indiferencia,
su abandono, y nada más. No
se les culpe en concreto por actos á que
fueron ajenos, así como no se les debe
hacer partícipes de la gloria de afanes y actos meritorios en que tampoco inter
vengan. No se apele á reflexiones que
en cualquiera ocasión serán muy oportunas,
pero que ahora parecería que
tienden á repartir el ataque á fin de hacerlo
más llevadero, á disipar y atenuar
lo que no tiene atenuación posible. No
se trata de párvulos á cuyos mayores
deba culparse por haberlos dejado en libertad.
Ademas, la gravedad pricipal no está
en los acuerdos en sí, sino precisamente
en la ocasión escogida por tomarlos, que
ha sido calificada de sorpresa. Y podrá
no serlo, pero verdaderamente lo parece.
REAL ACADEMIA
de Medicina y Cirugia de Palma.
Esta Academia vacunará gratuitamente en
Montesion el sábado próximo, 3 de los corrientes,
á las cuatro de la tarde.
Lo que se anuncia para conocimiento del
público. — Palma 1.° Junio de 1882. — El Secretario
de gobierno, Domingo Escafí.
ECOS DE LA PRENSA.
Hoy nos toca rectificar lo que decíamos ayer
sobre el silencio de El Constitucional. Este colega
ha hablado por fin en los términos que más abajo
verán nuestros lectores. No podía esperarse otra
cosa ante unos hechos y ante unos datos que no
admiten excusa, paliativo ó tergiversación alguna,
sino que se presentan siempre á la conciencia pública
indignada con su triste realidad, con su avasalladora
evidencia.
Esta reprobación unánime de toda la prensa y
de todo el público, sugiere dos refiexiones: la una
tristísima, la otra consoladora.
Es consolador ver que el sentido moral, las virtudes
cívicas, los deberes de lealtad, de consecuencia
y compañerismo, son entre nosotros bastante
vivos, bastante enérgicos para producir esta reprobación
general.
Pero, en cambio, es tristísimo y lamentable que
un Ayuntamiento que vino á constituirse por la
concordia de todos los partidos liberales, que sacó
de cada uno de ellos su contingente, no para hacer
política, sino para hacer administración, aunando
armónicamente sus fuerzas para ver de sacar á la
Corporación municipal del estado de impotencia y
descrédito en que yacía; en vez de dar los frutos
que alguien esperaba (que El Áncora no ha esperado
nunca un remedio, sino, en todo caso, una tregua),
venga ahora á revelarnos su estado de ruptura,
de guerra intestina, de descomposición evidente
y manifiesta, que ha de hacer necesariamente
que su crédito y su respetabilidad caigan por los
suelos acribillados por los tiros de la prensa, pisoteados
por el desden y el menosprecio públicos, y,
sobre todo, heridos con mano parricida, por la
inevitable revelación de sus propíos actos, de sus
propias pasiones.
Miéntras los que han dado motivo á tan severas
censuras no vuelvan sobre sus pasos, y se restablezca
el perdido sosiego, la mútua consideración y respeto
entre los miembros que componen la Corporación
municipal, nada bueno puede asegurarse de su
accidentada administración.
Para que el juicio de la prensa se complete y
venga á robustecer nuestra propia opresión, copiamos
de El Constitucional de ayer.
El acontecimiento del día, que ha logrado ocupar y
preocupar la atención de la generalidad, es el célebre
acuerdo tomado por la Junta municipal en la noche del
sábado último.
Todos los periódicos se han apoderado de él, y con
más ò con menos estension lo han tratado, apreciándolo
cada uno á su modo, aunque los más lo califican de un
golpe airado, de aquellos que se dan como por sorpresa.
Nosotros con dos más de nuestros cofrades nos hicimos
cargo de tan trascendental hecho ya el primer día
hábil después que tuvo lugar, y hoy, cuando ya se han
reflejado en todas las inpresiones que ha producido, vamos
á dedicarle cuatro renglones.
Calificamos de hecho trascendental el haberse suprimido
de una plumada, como quien dice, la cantidad que
el Ayuntamiento de Palma dedica, de tiempo inmemorial,
á la celebración de fiestas religiosas, y el sueldo asignado
al Arquitecto municipal, que como es sabido y lo ve
todo el mundo, viene prestando un servicio asiduo y de
importancia en el negociado de obras del municipio, y
aun en otros. ¡Lástima que la piqueta innovadora no se
estendiese á demolar otros objetos que quizas con menos
razón pesan sobre el presupuesto de que se trata, aun
cuando por el mero hecho de venir figurando en el, sea
del caso suponer que no han de mirarse como indiferentes.
Uno de nuostros cofrades es el que con más estension
se haa ocupado de este incidenteo, entreteniéndose en hacer
çombinaciones de los nombren de los concejales Rosich,
Marroig, Serra, Estade y aun Perez, que son los que asistieron
á aquel acto donde brillaron por su ausencia los
contribuyentes asociados, á quienes este año había tocado
la suerte de pertenecer á la Junta municipal, en número
igual al de los concejales que forman el Ayuntamiento.
¡Lamentable desidia! ¡De setenta que habían de ser,
reunirse sólo cuatro: esto ya es el colmo de la indiferencia,
cuando de lo que se iba á tratar era, do los gastos á
que ha de subvenir un Ayuntamiento, como el d Psalma,
que está en la mayor indigencia!
Otro do nuestros cofrades echa la culpa de lo acontecido
á la apatía de los concejales que faltaron á la reunión,
cuya presencia hubiera contenido el golpe que se
dió: y aun cuando nosotros no se les disculparemos ni
mucho menos, sin embargo hay que tener en cuenta, que
estos señores, sabiendo que el presupuesto venia formado
por la corporación toda, sin objeción alguna ni reparo de
ninguna clase, se echaron naturalmente en brazos de una
confianza indolente si, pero que descansaba en la consecuencia
que debieron de suponer guardarían todos y cada
uno de sus compañeros; y jamás pudieron esperar de ninguno
de ellos el golpe airado que resulta haberse dado
contra acuerdos consumados.
Porque, es preciso tener en cuenta, á este propósito,
que de los cuatro nombrados concejales, tres habían presentado
á la aprobación del Ayuntamiento el proyecto de
presupuesto con las cantidades ahora suprimidas, proyecto
que fué en su día votado sin discusión por toda la corporación
con asistencia de estos señores, escepto el señor
Marroig, que aunque no votó por ausencia, era uno de los
proponentes, y por consiguiente ha venido haciéndose solidario
de la aprobación.
Del Sr. Pérez nos complacemos en decir, que no votó
las supresiones.
¿Cómo, pues, había de esperarse que en Junta municipal
se echasen abajo atenciones por una exigua minoria,
que ó las había propuesto, ó las había aprobado?
Con mucha razón, por consiguiente, ha sido este un
hecho que ha debibo llamar la atención, no ya de los órganos
de la publicidad, que tiene el deber de registrar,
cuando menos, acontecimientos de tal importancia, sino
de cuantos se interesen en lo que atañe á la gestión municipal.
Este hecho, sospechamos, ha de acarrear algunas dificultades
y no pocos disgustos en el seno de la corporación:
pues, aparte de la inconsecuencia que resalta en
unos, y de que se han de quejar los otros, hay que tener
en cuenta lo que haya podido herir la susceptibilidad de
bastantes de ellos, y el eco que ha de haber producido en
el vecindario, acostumbrado á ciertos actos tradicionales,
que en tanto eran de la aceptación de todos, en cuanto el
cuerpo en masa los tenia acordados: y por lo que toca al
sueldo del Arquitecto, es universal la opinión de que, no
ha podido suprimirse, sin conculcar los más rudimentarios
principios, no sólo de equidad, sino justicia y de rigurosa
correspondencia entre dos partes contratantes.
Nada más por hoy: otro día tal vez insistamos sobre
el mismo tema, á medida que se vayan dibujando sobre
el lienzo de la opinión pública las impresiones de este
inesperado suceso.
De El Diario del miércoles transcribimos lo siguiente:
Dijimos ayer que, con los acuerdos que tomaron el sábado
tres ó cuatro Concejales constituidos en Junta Municipal,
se había inferido agravios á la honradez y á la
moralidad en la administración municipal, fareciendo al
mismo tiempo á la inmoralidad, y efectivamente es así,
como vamos á demostrar.
Nada diremos sobre la exclusión del haber del Arquitecto
municipal por más que con ello se intente, aunque
inútilmente, cometer una infracción de un contrato solemnemente
estipulado. En esta cuestión nos toca callar,
como hemos hecho siempre que se ha hablado del expresado
facultativo municipal, por razones que los lectores
comprenderán; nos fijamos, pues, solamente en el hecho
de favorecer los planes de un Concejal, cuya escandalosa
conducta ha juzgado ya el Ayuntamiento y el público en
general, entretanto que por los tribunales de justicia se
está instruyendo la correspondiente causa. Haciendo causa común con el aludido Concejal, apoyando sus deseos
de vengarse de quien, en cumplimiento de su deber, puso
límite à sus abusos, se favorece la inmoralidad en la administración
municipal, al mismo tiempo que se infiere
un agravio á todas las personas honradas, á todos los
amantes de la justicia, del orden en la administración
pública.
Se ha agraviado también á los demás Concejales, á
excepcion tal vez de tres ó cuatro, (entre los cuales suponemos
que figurará el Sr. Escafí, pues otra cosa no es posible,
atendida su historia como personaje político,) tratando
de imponerles su voluntad, siendo asi que sus
compañeros nunca pudieron creer que de tal modo se había
de infringir la ley municipal y faltar al decoro y à la
consecuencia, votando algunos Concejales lo contrario de
lo que habían votado anteriormente, al formar el Ayuntamiento
el presupuesto del próximo año económico. Y
en cuanto á la ofensá á la religiosidad y patriotismo dé
los palmesanos nada tenemos que decir; cualquiera examine
imparciálmente la cuestión se convencerá de ello.
El pueblo de Palma es católico y ama las glorias religiosas,
que son al mismo tiempo de la Patria. Y si se trata
de introducir un ateísmo municipal, se obra contra la
ley fundamental del Estado, contra la costumbre establecida
desde tiempos antiguos en el municipio de Palma,
como en los demás de España.
Otro día hablaremos de la cuestión de derecho, para
demostrar la ilegalidad de los acuerdos.
Viene á robustecer las reflexiones que arriba
apuntamos este suelto de El Isleño que cortamos
de su número de ayer:
A seguida publicamos el extracto de la sesión celebrada
anteayer por el Ayuntamiento de esta capital.
De su lectura sacarán en consecuencia nuestros lectores
que la corporación popular, como ya tenemos dicho,
carece de principios fijos, haciéndose ya ostensible esta
falta que sólo puede perturbar la administración en vez de
encauzarla por el sendero de la rectitud y de la legalidad.
Cuando aun resuenan en nuestros oídos los votos de
los que acordaron la celebración de dos sesiones semanales
, acuerda de nuevo que tan sólo se celebre una: y cuando
aun se comenta el ruidoso asunto de unas obras fraudulentas
sobre las que el Ayuntamiento deliberó y resolvió
el derribo, acuérdase ahora que estas puedan llevarse
acabo fundándose en el mismo testo legal con que se
apoyara para ordenar la demolición.
Tanta informalidad no la comprendemos en una corporación
compuesta de hombres serios. Si hubo razón y
motivo para lo primero es inesplicable lo segundo; y si
fuera viceversa aun sería más censurable la ligereza con
que se procedió.
Francamente, de los hombres que constituyen hoy el
Ayuntamiento de Palma nos prometíamos distintas consecuencias
de las que tocamos.
El Balear se ocupó el miércoles en este mismo
hecho; omitimos sus párrafos porque coinciden perfectamente
con los transcritos.
Otro síntoma de la descomposición lamentable
del Municipio es la carta y remitido que á continuación
insertamos á ruego del dignísimo señor Arquitecto
Municipal.
Si la honradez intachable del Sr. Guasp no le
hiciesen simpático al público imparcial y sensato,
bastaran los inmotivados ataques y vejaciones de
que dicho señor ha sido objeto por parte de conocidos
individuos de la Corporación municipal, para
recomendarle al aprecio y consideración de todas
las personas justicieras.
Para que el público se forme una idea del proceder
de los adversarios del Sr. Guasp, queremos
consignar que, en el informe de que trata este señor
en su comunicado, hubo una comisión que, después
de leer el dictámen facultativo, no dudó estampar
al pié que lo que semejante informe decía era hasta
RIDÍCULO.
Cualquiera que de imparcial se precie, comprenderá que un funcionario facultativo, al extender un
informe en materia de su competencia, podrá estar
más ó ménos acertado, pero nunca estará ridículo.
Lo ridículo aquí es, en todo caso, que la comisión,
después de pasar una instancia á informe, lo
deseche.
Lo ridículo es que la comisión se ingiera en
asuntos facultativos, y dé dictámenes que, por no
ser de su competencia, tienen que caer en ridículo.
Mas lo que no es ridículo, sino muy serio, muy
triste y muy deplorable, es que los individuos de
esa comisión, en trámites y formalidades de oficio,
olviden su posición y su carácter, y estampen frases
como estas, que podrán convenir con las pasiones
de los hombres, pero que pugnan con el decoro
de toda autoridad.
Vean ahora nuestros lectores la carta y remitido
del Sr. Guasp:
Palma 1.° Junio 1882.
Sr. Director de El Ancora:
Muy Sr. mío; espero de su reconocida amabilidad
que se servirá dar cabida en las columnas del
periódico que tan dignamente dirige, al adjunto remitido,
que, con fecha de hoy entrego al Sr. Director
del periódico El Demócrata, dándole á V. anticipadas
gracias S. S. S. Q. B. S. M. — Juan Guasp.
Sr. Director de El Demócrata:
Muy señor mio: Ha llegado á mis manos un
ejemplar del número de su periódico correspondiente
al viérnes de la última semana. En él he leído un
suelto que habla de cierto alero, y me atribuye el
hecho de haber emitido un informe opuesto á otro
que emití anteriormente sobre el mismo para poner
en contradicción mis actos, y deducir que he sido
parcial en este asunto.
En vista de ello, creo del caso rectificar en publico
el referido suelto, y decir lo que ha pasado.
En 4 de febrero último D. Miguel Maura presbí
tero pidió permiso al Ayuntamiento para colocar en
un alero de su casa, calle de la Calatrava, una canal
y tubos de bajada. Pasada la instancia al infrascrito,
fué informada en sentido favorable, aunque á
condición de cortar el alero, todo con arreglo á lo
prevenido en casos análogos. Posteriormente el
Sr. Maura presentó otra instancia alegando que,
pudiendo el alero de su casa considerarse como una
obra de reconocido mérito artístico, debía eximírsele
del impuesto establecido sobre aleros sin canal
en virtud de un acuerdo tomado tiempo atrás por el
Ayuntamiento que está aún vigente. Examiné entónces
el alero y, como, á mi juicio, es una obra de la
clase que expresa el solicitante, por tener dicho alero
talladas elegantemente las cabezas de las vigas,
correspondía concederse la exención que solicitaba.
No puede ménos el infrascrito de hacer observar
que incumbe al que se crea asistido de determinada
exención hacerla valer, si desea utilizarse de ella,
de modo que, al solicitar el Sr. Maura, poner canal
no cabía más recurso que acceder á su petición cortando
el alero conforme á práctica; si después, en
distinta instancia, quiso acogerse á los beneficios
que el acuerdo del Ayuntamiento le proporcionaba,
puede muy bien informarse conforme á lo pedido
sin incurrir por esto en contradicción alguna.
D. V. afmo, S. S. Q. S. M. B. — Juan Guasp.
REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUJÍA DE PALMA.
Esta Academia vacunará gratuitamente en Montesion
el sábado próximo á las cuatro de la tarde.
Lo que se anuncia para conocimiento del público.
Palma 1.° de Junio 1882. — El Secretario de gobierno, Domingo
Escafí.
REAL ACADEMIA
de Medicina y Cirugia de Palma de Mallorca.
Esta Academia vacunará gratuitamente en Montesion
el sábado próximo á las cuatro de la tarde.
Lo que se anuncia para conocimiento del público.
Palma 1.° de Junio 1882. — El Secretario de gobierno, Domingo
Escafí.
D. Domingo Escafí, Secretario de la Real Academia de Medicina y Cirujía nos ha participado que mañana á las cinco de la tarde se vacunará gratuitamente en el salón que al efecto está preparado en Montesión.
Han llegado á noticia nuestra deliciosas
impresiones de la velada mu
sical celebrada anteanoche en los salones de la Capitanía General, donde
ante un selecto concurso nuestro
paisano y amigo el eminente Uetam,
dejó oir excogidas piezas de su repertorio
de salón, encantando como
de costumbre á cuantos le escuchaban.
No hay para qué decir ni ponderar
si la velada resultaría excelente y
agradabilísima. Quien cantaba allí
era Francisco Mateu.
Con lo cual queda dicho todo.
Recordarán nuestros lectores, que hace tiempo
dijimos que en los alrededores de la iglesia de
San Jaime, había un hombre que cometía actos
deshonestos.
Después de practicar las oportunas diligencias
por la guardia municipal ésta logró hallar
infragante al tal sugeto, el cual fué conducido
en Capuchinos.
El citado hombre se llama Pedro José Far
Guardiola, de 60 años de edad, domiciliado en la
calle de la Salud (Terreno) y de oficio herrero.
El Sr. Alcalde ha dado hoy al Sr. Juez conocimiento
del hecho.
En la última sesión del Ayuntamiento de Palma el señor Tous, dijo que hace ocho dias que falleció en Palma el que fué el mejor artista del mundo don Francisco Mateu (Üetam).
En España y en el extranjero le calificaban cómo la estrella del arte, Reyes y Emperadores le elogiaban y por lo mismo entiendo, dijo, que el Ayuntamiento debe hacer algo que perpetue su nombre y a este efecto propongo que se coloque su retrato en el salón de sesiones y se le nombre hijo ilustre de Palma.
Los señores Salas y Cirer sé adhirieron a la proposición, dedicando sentidos recuerdos al señor Mateu.
El señor Alcalde se congratuló que se abran las puertas del Ayuntamiento al arte, añadiendo que inspirándose en el deseo de todo el Ayuntamiento había presidido el acto del entierro
La proposición quedó aprobaba por unanimidad.
FRANCISCO MATEU (UETAM)
El eminente bajo que tantos días de gloria dió al arte líricodramático y que fué el artista predilecto y calurosamente aclamado por todos los públicos que tuvieron la dicha de oírle, ha fallecido recientemente en Palma de Mallorca, su ciudad natal, adonde se había retirado desde hacía algunos años.
Francisco Maten, más conocido por Uetam, había nacido en 1847 y demostrado desde sus primeros años decidida afición por la música, hasta el punto de que, viendo contrariados por su padre sus deseos de aprenderla, buscóse un maestro con quien, a escondidas de su familia, estudió solfeo y a quien pagaba las lecciones con sus ahorros. Más tarde, con anuencia ya de su padre, prosiguió con más empeño sus estudios y en 1869 debutó en el Teatro Principal de Palma, cantando como aficionado, y sin retribución alguna, la Linda de Chamonix y obteniendo un verdadero triunfo. Ni este éxito ni los que luego alcanzó en Canarias y en Barcelona fueron bastantes a envanecerle, antes al contrario, le sirvieron de estímulo para seguir estudiando; teniendo entonces la suerte de ponerse bajo la dirección del maestro Goula, que hizo de él un gran cantante en toda la extensión de la palabra.
Como tal y como artista consumado a la vez revelóse Mateu en el Liceo de Barcelona, en la temporada de 1875-1876, cantando con el célebre tenor Naudin la ópera Fra Diavolo.
Desde entonces puede decirse que comenzó una serie no interrumpida de triunfos primeramente en los teatros de España

En Palma de Mallorca y en la capilla de San Alonso Rodríguez, situada en el bosque del Castillo de Bellver, se ha celebrado el enlace de la bella señorita Pilar de Zayas y de Bobadilla, hija de la marquesa viuda de Zayas, con el primogénito de los marqueses del Dou, caballero de la Maestranza de Valencia, D. Francisco de Alós y de Fontcuberta.
Bendijo la unión el muy ilustre Sr. D. Manuuel de Alós y Dou, celebrando la misa de velaciones el muy ilustre Sr. D. José María de Alós y de Dou, tíos del contrayente y ambos también pertenecientes a la Maestranza de Valencia.
Apadrinaron el enlace la marquesa del Dou, madre del novio, y el marqués de Zayas, hermano de la contrayente; actuaron de testigos el general Franco, comandante militar de Baleares; D. Antonio de Zayas, D. Manuel Ardid, D. Juan Rull, el conde de Alcudia, D. Javier de Alós, el marquésde Mura, D. Fernando de Delás y D. José María de Canals.
Terminada la religiosa ceremonia, los invitados se trasladaron al palacio que la marquesa viuda de Zayas posee en Porto Pí, donde se obsequió a los asistentes con un espléndido almuerzo.
Los recién casados, a quienes deseamos muchas felicidades, después de pasar breve temporada en la finca Biniaraix, que la familia de la novia posee en esta isla, marcharán a efectuar un largo viaje por el extranjero y realizarán también una excursión por África.

Conforme dictamen de la consabida Comisión de Obras y á los efectos previstos en el Artículo 6º de la Instrucción para la contratación de servicios provinciales y municipales de 24 de Enero de 1905, se deseignó al Sr Concejal D. Pedro Giménez y Oliveros para formar parte de la mesa que debe constituirse para la subasta de las obras de reforma del paseo del Borne, cuya licitación ha de tener lugar en esta Casa Consistorial, á la hora doce del día 18 del mes en curso.
Avui fa 78 anys.El dimecres, 2 de juny de 1948, Antoni Sagrera Capó Solicita permiso para blanquear la fachada en la calle Teniente Mulet, 60
Avui fa 148 anys.El diumenge, 2 de juny de 1878, va néixer a El Terreno Jerònima Tous Nadal. Els seus pares eren en Jeroni Tous García, natural de Santa Catalina i na Francisca Nadal Alemany nascuda a Santa Catalina. Els seus avis eren, per part del pare, en Joan Tous de Santa Catalina i na Catalina García de Santa Catalina i per part de la mare, en Gregori Nadal Roca de Santa Catalina i na Francisca Alemany de Santa Catalina. Els padrins varen ésser en Montserrate Roca Figuerola i na Antònia Roca Garcías. La cerimònia va ésser oficiada per Francesc Mulet Escarrer i en ella actuaren com a testimonis en Gregori Nadal Roca i en no consta .
Avui fa 103 anys.El dissabte, 2 de juny de 1923, va néixer a El Terreno Rafael González Casaponsa. Els seus pares eren en Antonio González González, natural de Sevilla i na Teresa Casaponsa Solà nascuda a Girona. Els seus avis eren, per part del pare, en Bartomeu González Areitio de no consta i na Rosa González Albuense de no consta i per part de la mare, en Joan Casaponsa Serra de no consta i na Francisca Solà Guillaumet de no consta. Els padrins varen ésser en Rafel Fuster Cerdà i na Rosario González Casaponsa. La cerimònia va ésser oficiada per Bartomeu Vich Canyelles i en ella actuaren com a testimonis en no consta i en no consta .
Avui fa 97 anys.El diumenge, 2 de juny de 1929, a l'església d' El Terreno de la ciutat de Palma el vicari Bartomeu Vich Canyelles va celebrar el matrimoni de Baltasar Porcel Juan, fadrí, de professió hornero, nascut a S´Arracó l'any 1907 amb Maria Lasa Elizalde, fadrina, de professió no consta, nascuda a no consta l'any 1899. Els pares d'ell eren en Guillem Porcel Porcel, natural de S´Arracó i na Catalina Juan Alemany, natural de S´Arracó Els pares d'ella eren en no consta , natural de no consta i na no consta , natural de no consta. En foren testimonis de la cerimònia en Guillem Porcel Porcel i en Llorenç Parera Galmès.Guillermo Porcel Porcel era feligrés de S´Arracó. Baltasar Porcel fue bautizado en S´Arracó el 13-6-1907
Avui fa 168 anys.El dimecres, 2 de juny de 1858, a l'església d' Santa Creu I46 M20 de la ciutat de Palma el vicari Bartomeu Ferrer va celebrar el matrimoni de Salvador Elías Expósito, soltero, de professió marinero, nascut a Inclusa l'any 1838 amb Francisca Juan Roca, soltera, de professió --, nascuda a Palma (St. Magí) l'any 1839. Els pares d'ell eren en no consta , natural de i na no consta , natural de Els pares d'ella eren en Rafel Juan , natural de i na Antònia Roca , natural de . En foren testimonis de la cerimònia en Miquel Vallcaneres Sabater i en Josep Pujol .També actuà com a testimoni Bartomeu Miralles