Avui fa 188 anys.
El divendres, 25 de octubre de 1833, Diario Balear, a la seva pàgina 4, es referia al terrener Pere Josep Bennàssar Bauzà amb la següent notícia:

Estado demostrativo de las cantidades recaudadas procedentes de la subscripción voluntaria abierta en la secretaría del M. 1. Ayuntamiento de esta capital, entre los mozos concurrentes al sorteo ejecutado en la misma para el reemplazo del ejercito, decretado por S. M. en 10 de febrero último, al tenor del bando publicado en 25 de marzo y anuncio que se dió al público por medio del Diario balear del día 23 de abril último, con espresion indloidual de los subscriptores de los mozos á quienes cupo la suerte de soldado, y de la cantidad que ha correspondido por cada accion.
MOZOS SUBSCRITOS. —
CUARTA CLASE.
(...) Cabana de Son Vida. Pedro José Bennasar de Miguel.-.6 reales
(...)

Avui fa 188 anys.
El divendres, 25 de octubre de 1833, Diario Balear, a la seva pàgina 4, es referia al terrener Pere Josep Bennàssar Bauzà amb la següent notícia:

Estado demostrativo de las cantidades recaudadas procedentes de la subscripción voluntaria abierta en la secretaría del M. 1. Ayuntamiento de esta capital, entre los mozos concurrentes al sorteo ejecutado en la misma para el reemplazo del ejercito, decretado por S. M. en 10 de febrero último, al tenor del bando publicado en 25 de marzo y anuncio que se dió al público por medio del Diario balear del día 23 de abril último, con espresion indloidual de los subscriptores de los mozos á quienes cupo la suerte de soldado, y de la cantidad que ha correspondido por cada accion.
MOZOS SUBSCRITOS. —
CUARTA CLASE.
(...) Cabana de Son Vida. Pedro José Bennasar de Miguel.-.6 reales
(...)

Avui fa 131 anys.
El dissabte, 25 de octubre de 1890, El isleño : periódico científico, industrial, comercial, a la seva pàgina 4, es referia al terrener Pere d´Alcàntara Escafí Vidal amb la següent notícia:


Se alquila calle Zavellá 21 un primer piso con cuatro dormitorios, puesto para colada; y un establo.- Informarán farmacia Escafí calle Cererols.
17 183

Avui fa 131 anys.
El dissabte, 25 de octubre de 1890, El isleño : periódico científico, industrial, comercial, a la seva pàgina 8, es referia al terrener Pere d´Alcàntara Escafí Vidal amb la següent notícia:


Se alquila calle Zavellá 21 un primer piso con cuatro dormitorios, puesto para colada; y un establo.- Informarán farmacia Escafí calle Cererols.
17 183

Avui fa 130 anys.
El diumenge, 25 de octubre de 1891, El noticiero balear : diario de avisos y noticias, a la seva pàgina 3, es referia al terrener Domènec Escafí Vidal amb la següent notícia:


Los números 21 y 22 de la revista El Ateneo, correspondiente á los meses de Setiembre y Octubre, que recibimos ayer, contienen el siguiente sumario:
La cuestión filoxérica con aplicación á nuestra Isla, por D. Pedro Estelrich.
Alumbrado eléctrico, por D. Sebastián Gelabert.
Francia política y social en 1890 por A. Hamon y G. Bachot, por Don B. Champsaur.
Indicador Manual de la Numismática Española por A. Campaner.
Real Academia de Medicina y Cirugía de Palma de Mallorca, por D. Domingo Escafí.
Juegos de la infancia por D. Rodolfo Menendéz.
Estación Meteorológica de Palma. Resumen correspondiente á los meses de Agosto y Setiembre de 1891.
Noticias.

Avui fa 128 anys.
El dimecres, 25 de octubre de 1893, Las Baleares : diario republicano, a la seva pàgina 2, publicava:


El vecino del Terreno domiciliado, en la calle del Dos de Mayo que denunciamos á la. Alcaldía á petición dé los demás vecinos propietarios de fincas, por el procedimiento autoritario que viene siguiendo en las obras que á su cuenta se están verificando en la mentada calle con perjuicio, de sus convecinos esparciendo los escombros por toda la vía y dejando las demás propiedades á más bajo nivel del piso; al parecer no escucha más razones que las que redundan en su provecho, importándole muy poco las amonestaciones que le dirigió el Sr. Santandréu por conducto del celador de obras y de un guardia municipal que se personaron en el domicilio de dicho señor para hacerle entender lo anómalo que resultaba su trabajo y que se abstuviese en absoluto de practicarlo en aquella forma.
Pero héte aquí, que el aludido propietario se habrá dicho para su capote; supuesto que me privan de la libertad de ejercer á mi antojo estas inconveniencias en perjuicio de los más para mi esclusivo provecho, esparciré los escombros y demás en la calle de Rubert y váyase lo uno por lo otro, y así lo está efectuando, contraviniendo las órdenes del Sr. Alcalde y alcanzando los perjuicios á estos otros vecinos.
¿No llega la autoridad del Sr. Alcalde hasta este infractor de las Ordenanzas, que con soberbia altanería desacata sus disposiciones?
Veremos lo que hace el Sr. Santandreu con este maniquí que se impone á su autoridad con grave riesgo de su prestigio.

Avui fa 117 anys.
El dimarts, 25 de octubre de 1904, El Noticiero, a la seva pàgina 2, es referia al terrener Domènec Escafí Vidal amb la següent notícia:

Diario de un curial Primera sesión Continuación Bartolomé Sastre (a) Brusqué casado, de 56 años y de malos antecedentes. Dice que en la noche de autos estaba en su casa todo el dia, lo mismo que el martes, que no fué á ver al Alcalde de Son Sardina por orden del Petitot, ni que pidiese dinero á este, que en la noche de autos no vió al Cladera, pues como ha dicho, no salió de su casa y que no estaba disgustado con él Que en ia mañana del 18 se causó las heridas que presentaba, arreglando una suela de un carro; y que clavaba los clavos con un hacha. Que una de ellas se la hizo con el hacha y las demás con los clavos. A petición de la defensa, el procesado se quita los pantalones para enseñar á los jurados las heridas. El presidente le dice que coja el tablero é indique la posición en que lo tenia cuando se las causó. Dice que pegando con el hacha se dió un golpe en una pierna y al notarlo hizo un movimiento y se le cayó la tabla causándole rasguños y como que las heridas eran leves no llamó al médico. Que no fué á casa del Petitot en demanda de auxilio, ni éste se lo llevó con su carro á su casa. Reconoce el sombrero de su hijo, haciendo lo mismo con sus pantalones y añade que cuando trabajaba llevaba alpargatas. Niega rotundamente que hubiese sangre en sus zspatos, y si la había era de la carnicería. Dice que ha pagado doscientos duros de un préstamo sin necesidad de vender ninguna finca. A preguntas de la acusación privada, dice, que el tablero estaba á unos diez pasos de su casa y esplica por donde le vienen las rasgaduras del pantalón, ordenándole la presidencia que se los ponga. Dice que no se extrañó cuando le preguntaron si conocía al Cladera. Que las gotas de sangre de la lona eran producidas por el hierro de las guarniciones del macho. Niega rotundamente que pidiese dinero al Petitot, y que sólo lo conocía de vista. Que salía de su casa cuando tenia trabajo; que al ir el comandante de municipales, estaba levantado y dice que éste amenazó á su hijo con un revolver y que luego le hizo desnudar y le reconoció. Además niega que al ver al comandante se fuese á la cama y le dijese que tenia dolor de vientre, ni que pusiese reparo en desnudarse, ni en que reconociesen su casa. A preguntas del defensor (Sr. Pascual.) Dice que en Capuchinos, e! comandanta le tomó declaración y le dijo que en las heridas tenia varias balas; protestó rotundamente delante de tres municipales. Es interrogado por la defensa (Señor Pou) y dice qus el Petitot manifestó ante el juez que él se había curado en su casa, y que en la cárcel le preguntó como se habla producido las heridas. Después de prestar su declaracion, pide el Sr. Pou qua se retiren los tres procesados para que declare el Petitot. Miguel Oliver (a) Petitot de 47 años, casado, sin antecedentes penales. Dice que en la noche de autos estaba en su casa. Que oyó llamar en la puerta cochera á eso de las ocho y al preguntar quién era lo respondió un hombre: — Abre que he reñido y estoy herido; que al oir esto abrió penetrando en su casa el Sastre (á) Brusque; al entrar éste le dijo que le prestara auxilio, lo cual hizo al instante, que al entrar éste en su casa otro quedó fuera, y supone que seria el hijo del Brusque. Al marcharse éste, le dijo: no digas nada de lo que has visto y oido, porque sinó te acordarás de mi. Al llegar á este punto de su declaración, el público prorrumpió en murmullos de aprobación. Le son presentados unos pantalones, y dice que no los conoce, pues no son los que prestó á Brusque, dice que no tenia amistad con él, pues no se habían visitado nunca, ni se habían tratado. Dice que se dedicaba á la compra-venta de paja, que ignora si pudiesen estar manchadas de sangre las cascaras de algunas almendras. Que al llamar el Llabrés, él estaba acostado juntamente con su mujer, que al llamar aquél, la luz estaba apagada, que cuando fué el Llabrés, no le contó lo del Brusque por el trastorno que llevaba y por miedo á éste. Que no !e dejó entrar en su casa porque el Llabrés no se lo pidió. Que cuando éste llamó, él estaba en el piso bajo y subió al superior para cerciorarse de si era ó no el Brusque; que volviese; y al reconocer al guardia le abrió enseguida y luego fué á buscar una luz, que al llamar el Llabrés habrían trascurrido una hora y media desde que se había marchado el Brusque; que emplearon una hora para reconcer al cadáver y que volvió á su casa á las tres, desde ésta hora, hasta las cuatro, se dedicó á arreglar el carro y el macho, y que á esta hora partió para cargarlo de paja. Que al volver a Son Sardina serian las cuatro y media; que en dicho caserío encontró una pareja de la guardia municipal montada y se lo contó. Se le presenta un sombrero, y lo reconoce como suyo; dice que las manchas de sangre que contiene se las causó Brusque, para quitarle de encima un madero. A preguntas de la acusación privada dice, que el cuarto donde duermen dista unos ocho pasos de la cochera. Que no sabe pnco más ó menos el tiempo que Brusque estuvo llamando pero que le parece que serian unos cinco minutos. Que la sangre que habia en la calle, cerca de su cochera, supone que seria del Brusque; pues con el tiempo que esperó fuera, podia muy bien salpicar la calle. Que del hecho no dijo nada á su esposa, ni ésta se enteró da la entrada del Brusque en su casa. Añade que él Brusque en cierta ocasión le pidió dinero, y que él no se lo quiso prestar. El señor Pascual hace notar las contradiciones en que incurre este procesado. Continua diciendo que en la declaración del 27 manifestó toda la verdad y que no lo habia hecho antes porque no habia visto á su abogado, dice que es inexacto que pidiese al Brusque en el patio de la cárcel como se habia causado las heridas. Que en la rueda de presos dice que reconoció al Sastra, pero que no sabia si se llamaba Joaquín.El señor Pascual hace leer la declaración que prestó ante el juez. En dicha declaración consta que conocía á Chim de Son Sardina. El procesado lo niega rotundamente. A la defensa, Sr. Pou, le contesta, diciendo que el Brusque con una mano podia detenerse la sangre de la herida. Además, añade que antes tenia la con trata de paja de la compañía de tranvías que el dia antes del crimen habia empezado la recolección de almendras. Después de terminar su declaracion entran los demás procesados en la sala. Suspensión A poco menos de las dos se suspendió la sesión para continuarse á las cuatro de la tardo. Segunda sesión Con no menos concurrencia que por la mañana, se celebró á las cuatro y medía la segunda sesión. Constituido el tribunal, se declara abierto el juicio y se procede á examinar la prueba pericial. Careo El fiscal pide un careo entre el Brusque y el Petitot. El presidente accede á dicha petición. Empieza el careo entre los dos procesados y el Brusque contradice todas las preguntas que le hacen en la presidencia y las del Petitot. Prueba pericial Don Antonio Gamundi, don Domingo Escafi y don Eugenio Losada, doctores en medicina y mayores de edad. Dicen que examinaron el cadáver del Cladara, apreciándole, entre otras, las siguientes heridas; una herida en la cara izquierda del cuello, en la región fronto-parietal, cinco bajo el apéndice, una de tres centímetros, en la región femoral dos de tres centímetros en la pierna derecha cuatro y en la mano izquierda de dos centimetros, y también lo apreciaron la degolladura. Que dichas heridas pueden ser causadas por delante y por detrás. Que según la posición en que encontraron al cadáver, suponen que hay cuatro causadas por detras, y diez por delante, y que la degolladura tanto puede serlo por delante como por detras, y que ésta debió de efectuarse la últoma; que á su entender fueron más de uno los agresores, pues uno solo no lo hubiera muerto, dado su estado fisico. Que al reconocer al Brusque le apreciaron una contusión y varias heridas que no fueron causadas por ningún clavo ni por el tablero, que con dichas heridas podia andar aunque le costase mucho trabajo y le hiciesen sufrir mucho; que dichas heridas se las curó el señor Losada, médico de la cárcel, por lo cual tuvo que pasar á la enfermería. Que también reconoció á la Mir, no apreciándole la pérdida de sangre. A preguntas do la defensa (Sr. Pascual) dicen que la herida fronto-parietal tenia una forma redonda y que podía ser causada por la caída y que se produjo de abajo á arriba. Añade ei Sr. Gamundi, qoa hacia tiempo que la Mir tuvo una hemorragia. Prueba testifical del fiscal Don Miguel Pascual, jefe la guardia municipal. Dice que recibió aviso de que habian muerto al Cladera y que salió enseguida para el lugar del suceso acompañado de varios guardias municipales, y que al llegar, encontró al desdichado Cladera tendido boca abajo, sin el revólver y decapitado, que á su lado habia una pared divisoria y varios algarrobos, que notó ei reguero de sangre que debieron producir los agresores al huir de dicho sitio y que notó que seguía hasta la casa del Petitot y terminaba en la puerta de la cochera y que la reconoció, encontrando un sombrero manchado da sangre y que preguntó si era del Petitot, y su esposa le contestó que no lo sabia; qua notó que al cadáver le habian sujetado por las muñecas, se conoce que debieron ser varios los agresores, pués al ser uno sólo, no le hubiese muerto, pués el Cladera era bastante fuerte, que supo por confidència que el Brusque estaba herido y que puesto de acuerdo con el Juez, detuvo al Citado individuo, llevandoselo preso, que el Brusque era conocido por pendenciero, que el Ciadera era de buenos antecedentes y puntual en el servicio. A preguntas de la defensa, dice que no hizo mirar las dimensiones de las huellas porque el juez se había hecho cargo del hecho, que alrededor del cadáver habia salpicaduras de sangre, que el cadáver estaba á unos cuatro palmos de dicha pared y cerca de los algarrobos que penetró en la casa del cuñado de Petitot en compañía del juez. José Llabrés, ex-guardia municipal y compañero del infortunado Ciadera; que tenian conocimiento por conducto del alcalde de Son Sardina de que se hacian sustracciones, y que con ese fin salieron á practicar un reconocimisnto per aquellos puntos y que se separaron para efectuar mejor el reconocimianto; que por encargo del Cladera se detuvo en un mesón y al cabo de unos treinta minutos se volvió á poner en marcha y oyó ladrar el perro del Cladera y que se le acercó, le olfateó, y se fué delante de él, y que á unos veinte pasos encontró al cadáver y que fué en demanda da auxilio á casa del Petitot y que llamó varias veces sin que contestasen y quo volvió á llamar y le contestaron y preguntó sí estaba el Miguel (a) Petitot y que éste fué con él para reconocer al cadáver y observó que estaba degollado; que enseguida fue al teléfono da Son Sardina para dar parte al juzgado y que luego volvió al lugar del suceso, que el Petitot no le dijo que hubiese estado en su casa ningún hombre herido, y que también notó á la mañana siguiente un reguero de sangre que se dirigía á casa del Petitot, y que à la mañana, vió al Petitot en un café. A preguntas de la acusación privada dice que el Pétitot le pidió que declaración quería que prestase para quitarse la responsabilidad; que vió por el lado del cadáver salpicaduras de sangre y que el lugar del suceso era pedregoso. A preguntas de la defensa, dice qua aquella noche no llevaban pito, que el punto donde debían reunirse distaba unos trescíentos pasos del lugar del hecho, que encontró el lugar del suceso, porque oyó ladrar el perro, que sospechó que el Cladera dormía porque le veía tendido y que fué á casa de Petitot en vez de C'as Mossón porque estaba trastornado con el hecho, que el 24 de agosto el hijo del Bruque le dió dos achas. Se suspende la sesión por diez minutos. Transcurrido dicho tiempo se reanuda. Margarita Femenias, viuda de Jaime Cladera, dice que ignora que su marido tuviese enemigos, que acostumbraba llevar pito y que se lo había olvidado en el cajón de la cómoda. Andrea Martínez guardia municipal nocturno, dice que con su jefe y varios agentes fueron á Son Sardina que se trasladaron al lugar del suceso, en donde vieron un reguero de sangre y que lo siguieron; que á unos cuantos pasos se despistaron y que luego volvieron á encontrar la pista y llegaron á la cochera del Petitot y vieron á su esposa qua tapaba uuas cuantas manchas y que llamaron repetidas veces hasta que les abrieron y en la cochera encontraron un sombrero con sangre. Guillermo Frau guardia municipal, dice que varias vsces ha visto al Petitot en casa del Brusque, que habia vigilado varias veces al Brusque por ciertos robos que se venían cometiendo en el citado caserío; que la casa de Brusque está en la carretera, que cree haber visto también con ellos á la familia Brusque Antonio Comas. Dice que ha tenido relaciones amorosascon la hija del Brusque, que una noche fué á probarse un traje y que la hija le dijo que su padre estaba herido y sí quería declarar en favor suyo, y él dijo que no, por no estar presente en el momento en quo se hirió su padre, que se ha peleado con su novia por no convenirle seguir las relaciones; que él se dedica á imitar el canto de los animales, los perros y los gatos. Durante el tiempo que cortejaba á la hija del Brusque no vió al Petitot en su casa. Prueba testifical de la acusación privada. Jaime Ordinas, Jaime Oliver (a) Puchero, Gabriel Cunill y Francisca Riutort (a) S' Potlerine, sus declaraciones carecen de importancia. Francisco Martorell, alcalde de Son Sardina, que notando qua venían faltándole almendras, mandó á los guardias que vigilasen aquellos puestos: Las defensas le hacen preguntas de poca importancia. Jaime Sabater, Mateo Sabater, Antonio Femunías, José Busquets y Francisco Frau; sus declaraciones carecen de importancia. A las ocho se levanta ei tribunal para costituírse hoy á las diez y media.

Avui fa 117 anys.
El dimarts, 25 de octubre de 1904, La tarde : diario independiente, de noticias y avisos, a la seva pàgina 3, es referia al terrener Domènec Escafí Vidal amb la següent notícia:

Actua como perito en el crimen de Son Sardina

Avui fa 117 anys.
El dimarts, 25 de octubre de 1904, El Noticiero, a la seva pàgina 2, es referia al terrener Domènec Escafí Vidal amb la següent notícia:


Diario de un curial
Primera sesión
Continuación
Bartolomé Sastre (a) Brusque casado, de 50 años y de malos antecedentes.
Dice que en la noche de autos estaba en su casa todo el dia, lo mismo que el martes, que no fué á ver al Alcalde de Son Sardina por orden del Petitot, ni que pidiese dinero á este, que en la noche de autos no vió al Cladera, pues como ha dicho, no salió de su casa y que no estaba disgustado con él.
Que en la mañana del 18 se causó las heridas que presentaba, arreglando una suela de un carro; y que clavaba los clavos con un acha.
Que una de ellas se la hizo con el hacha y las demáss con los clavos.
A petición de la defensa, el procesado se quita los pantalones para enseñar á los jurados las heridas.
El presidente le dice que coja el tablero é indique la posición en que lo tenia cuando se las causó.
Dice que pegando con el acha se dió un golpe en una pierna y al notarlo hizo un movimiento y se le cayó la tabla causándole rasguños y como que las heridas eran leves no llamó al médico.
Que no fué á casa del Petitot en demanda de auxilio, ni éste se lo llevó con su carro á su casa. Reconoce el sombrero de su hijo, haciendo lo mismo con sus pantalones y añade que cuando trabajaba llevaba alpargatas.
Niega rotundamente que hubiese sangre en sus zapatos, y si la habla era de la carnicería.
Dice que ha pagado doscientos duros de un préstamo sin necesidad de vender ninguna finca.
A preguntas de la acusación privada, dice, que el tablero estaba á unos diez pasos de su casa y esplica por donde le vienen las rasgaduras del pantalón, ordenándole la presidencia que se los ponga.
Dice que no se extrañó cuando le preguntaron si conocía al Cladera.
Que las gotas de sangre de la lona eran producidas por el hierro de las guarniciones del macho.
Niega rotundamente que pidiese dinero al Petitot, y que sólo lo conocía de vista. Que salía de su casa cuando tenia trabajo; que al ir el comandante de municipales, estaba levantado y dice que este amenazó á su hijo con un revolver y que luego le hizo desnudar y le reconoció.
Además niega que al ver al comandante se fuese á la cama y le dijese que tenia dolor de vientre, ni que pusiese reparo en desnudarse, ni en que reconociesen su casa.
A preguntas del defensor (Sr. Pascual.)
Dice que en Capuchinos, e! comandante le tomó declaración y le dijo que en las heridas tenia vanris balas; protestó rotundamente delante de tres municipales.
Es interrogado por la defensa (Señor Pou) y dice que el Petitot manifestó ante el juez que él se habla curado en su casa, y que en la cárcel le preguntó como se habla producido las heridas.
Después de prestar su díclaracion, pide el Sr. Pou que se retiren los tres procesados para qua declare el Petitot.
Miguel Oliver (a) Petitot de 47 años, casado, sin antecedentes penales.
Dice que en la noche de autos estaba en su casa.
Que oyó llamar en la puerta cochera á eso da las ocho y al preguntar quién era le respondió un hombre:— Abre que he reñido y estoy herido; que al oir esto abrió penetrando en su casa el Sastre (a) Brusque; al entrar éste le dijo que le prestara auxilio, lo cual hizo al instante, que al entrar éste en su casa otro quedó fuera, y supone que seria el hijo del Brusque.
Al marcharse éste, le dijo: no digas nada de lo que has visto y oido, porque sinó te acordarás de mi.
Al llegar á este punto de su declaración, el público prorrumpió en murmullos de aprobación.
Le son presentados unos pantalones, y dice que no los conoce, pués no son los que prestó á Brusque, dice que no tenia amistad con él, pues no se habían visitado nunca, ni se hablan tratado.
Dice que se dedicaba á la compra-venta de paja, que ignora si pudiesen estar manchadas de sangre las cáscaras de algunas almendras.
Que al llamar el Llabrés, él estaba acostado juntamente con su mujer, que al llamar aquél, la luz estaba apagada, que cuando fué el Llabrés, no le contó lo del Brusque por el trastorno que llevaba y por miedo á éste.
Que no le dejó entrar en su casa porque el Llabrés no se lo pidió.
Que cuando éste llamó, él estaba en el piso bajo y subió al superior para cerciorarse de si era ó no el Brusque; que volviese; y al reconocer al guardia le abrió enseguida y luego fué á buscar una luz, que al llamar el Llabrés habrían trascurrido una hora y media desde que se había marchado el Brusque; que emplearon una hora para reconcesr al cadáver y que volvió á su casa á las tres, desde ésta hora, hasta las cuatro, se dedicó á arreglar el carro y el macho, y que á esta hora partió para cargarlo de paja.
Que al volver a Son Sardina serian las cuatro y media; que en dicho caserío en contró una pareja de la guardia municipal montada y se lo contó.
Se le presenta un sombrero, y lo reconoce como suyo; dice que las manchas de sangre que contiene se las causó Brusque, para quitarle de encima un madero.
A preguntas de la acusación privada dice, que el cuarto donde duermen dista unos ocho pasos de la cochera.
Que no sabe poco más ó menos el tiempo que Brusque estuvo llamando pero que le parece que serían unos cinco minutos.
Que la sangre que habia en la calle, cerca de su cochera, suponía que seria del Brusque; pues con el tiempo que esperó fuera, podía muy bien salpicar la calle.
Que del hecho no dijo nada á su esposa, ni ésta se enteró de la entrada del Brusque en su casa.
Añade que el Brusque en cierta ocasión le pidió dinero, y que él no se lo quiso prestar.
El señor Pascual hace notar las contradicciones en que incurre este procesado.
Continua diciendo que en la declaración del 27 manifestó toda la verdad y que no lo habia hecho antes porque no habia visto á su abogado, dice que es inexacto que pidiese al Brusque en el patio de la cárcel como se habia causado las heridas.
Que en la rueda de presos dice que reconoció al Sastre, pero que no sabia si se llamaba Joaquín.
El señor Pascual hace leer la declaración que prestó ante el juez.
En dicha declaración consta que conocía á Chim de Son Sardina.
El procesado lo niega rotundamente.
A la defensa, Sr. Pou, le contesta, diciendo que el Brusque con una mano podia detenerse la sangre de la herida.
Además, añade que antes tenía la contrata de paja de la compañía de tranvías que el dia antes del crimen habia empezado la recolección de almendras.
Después de terminar su declaracion entran los demás procesados en la sala.
Suspensión
A poco menos de las dos se suspendió la sesión para continuarse á las cuatro de la tarde.
Segunda sesión
Con no menos concurrencia que por la mañana, se celebró á las cuatro y medía la segunda sesión.
Constituido el tribunal, se declara abierto el juicio y se procede á examinar la prueba pericial.
Careo
El fiscal pide un careo entre el Brusque y el Petitot.
El presidente accede á dica petición.
Empieza el careo entre los dos procesados y el Brusque contradice todas las preguntas que le hacen en la presidencia y las del Petitot.
Prueba pericial
Don Antonio Gamundi, don Domingo Escafí y don Eugenio Losada, doctores en medicina y mayores de edad.
Dicen que examinaron el cadáver del Cladera, apreciándole, entre otras, las siguientes heridas; una herida en la cara izquierda del cuello, en la región fronto-parietal, cinco bajo el apéndice, una de tres centímetros, en la región femoral dos de tres centímetros en la pierna derecha cuatro y en la mano izquierda de dos centimetro?, y también lo apreciaron la degolladura.
Que dichas heridas pueden ser causadas por delante y por detrás.
Que según la posición en que encontraron al cadáver, suponen que hay cuatro causadas por detras, y diez por delante, y que la degolladura tanto puede serlo por delante como por detrás, y que ésta debió de efectuarse la última: que á su entender fueron más de uno los agresores, pues uno solo no lo hubiera muerto, dado su estado fisico.
Que al reconocer al Brusque le apreciaron una contusión y varias heridas que no fueron causadas por ningún clavo ni por el tablero, que con dichas heridas podia andar aunque le costase mucho trabajo y le hiciesen sufrir mucho; que dichas heridas se las curó el señor Losada, médico de ia cárcel, por lo cual tuvo que pasar á la enfermería.
Que también reconoció á la Mir, no apreciándole la pérdida de sangre.
A preguntas de la defensa (Sr. Pascual) dicen que la herida fronto-parietal tenia una forma redonda y que podía ser causada por la caída y que se produjo de abajo á arriba.
Añade ei Sr. Gamundi, que hacia tiempo que la Mir tuvo una hemorragia.
Prueba testifical del fiscal
Don Miguel Pascual, jefe la guardia municipal.
Dice que recibió aviso de que habian muerto al Cladsra y que salió enseguida para el lugar del suceso acompañado de varios guardias municipales, y que al llegar, encontró al desdichado Cladera tendido boca abajo, sin el revólver y decapitado, que a su lado había una pared divisoria y varios algarrobos, que noto el reguero de sangre que debieron producir loa agresores al huir de dicho sitio y que notó que seguía hasta la casa del Petitot y terminaba en la puerta de la cochera y que la reconoció, encontrando un sombrero manchado de sangre y que preguntó si era del Petitot, y su esposa le contestó que no lo sabía; que notó que al cadáver le habian sujetado por las muñecas, se conoce que debieron ser varios los agresores, pués al ser uno sólo, no le hubiese muerto, pués el Cladera era bastante fuerte, que supo por confidencia que el Brusque estaba herido y que puesto de acuerdo con el Juez, detuvo al citado individuo, lleván doselo preso, que el Brusque era conocido por pendenciero, que el Cladera era de buenos antecedentes y puntual en el servicio.
A preguntas de la defensa, dice que no hizo mirar las dimensiones de las huellas porque el juez se había hecho cargo del hecho, que alrededor del cadáver habia salpicaduras de sangre, que el cadáver estaba á unos cuatro palmos de dicha pared y cerca de los algarrobos que penetró en la casa del cuñado de Petitot en compañía del Juez.
José Llabrés, ex-guardia municipal y compañero del infortunado Cladera; qua tenian conocimiento por conducto del alcalde de Son Sardina de que se hacian sustracciones, y que con ese fin salieron á practicar un reconocimiento por aquellos puntos y que se separaron para efectuar mejor el reconocimiento; que por encargo del Cladera se detuvo en un mésón y al cabo de unos treinta minutos se volvió á poner en marcha y oyó ladrar el perro del Cladera y que se le acercó, le olfateó, y se fué delante de él, y que á unos veinte pasos encontró al cadáver y que fué en demanda de auxilio á casa del Petitot y que llamó varias veces sin que contestasen y que volvió á llamar y le contestaron y preguntó sí estaba el Miguel (a) Petitot y que éste fué con él para reconocer al cadáver y observó que estaba degollado; que enseguida fue al teléfono de Son Sardina para dar parte al juzgado y que luego volvió al lugar del suceso, que el Petitot no le dijo que hubíase estado en su casa ningún hombre herido, y que también notó á la mañana siguiente un reguero de sangre que se dirigía á casa del Petitot, y que à la mañana, vió al Petitot en un café.
A preguntas de la acusación privada dice que el Petitot le pidió que declaración quería que prestase para quitarse la responsabilidad; que vió por el lado del cadáver salpicaduras de sangre y que el lugar del suceso era pedregoso.
A preguntas de la defensa, dice qua aquella noche no llevaban pito, que el punto donde debían reunirse distaba unos trescientos pasos del lugar del hecho, que encontró el lugar del suceso, porque oyó ladrar el perro, que sospechó que el Cladera dormía porque le veía tendido y que fué á casa de Petitot en vez de C´as Mossón porque estaba trastornado con el hecho, que el 24 de agosto el hijo del Brusque le dió dos achas.
Se suspende la sesión por diez minutos.
Transcurrido dicho tiempo se reanuda.
Margarita Femenias, viuda de Jaime Cladera, dice que ignora que su marido tuviese enemigos, que acostumbraba llevar pito y que se lo había olvidado en el cajón de la cómoda.
Andrés Martínez guardia municipal nocturno, dice que con su jefe y varios agentes fueron á Son Sardina que se trasladaron al lugar del suceso, en donde vieron un reguero de sangre y que lo siguieron; que á unos cuantos pasos se despistaron y que luego volvieron á encontrar la pista y llegaron á la cochera del Petitot y vieron á su esposa qua tapaba uuas cuantas manchas y que llamaron repetidas veces hasta que les abrieron y en la cochera encontraron un sombrero con sangre.
Guillermo Frau guardia municipal, dice que varias veces ha visto al Petitot en casa del Brusque, que habia vigilado varias veces al Brusque por ciertos robos que se venían cometiendo en el citado caserío; que la casa del Brusque está en la carretera, que cree haber visto también con ellos á la familia Brusque
Antonio Comas. Dice que ha tenido relaciones amorosas con la hija del Brusque, que una noche fué á probarse un traje y que la hija le dijo que su padre estaba herido y sí quería declarar en favor suyo, y él dijo que no, por no estar presente en el momento en que se hi rió su padre, que se ha peleado con su novia por no convenirle seguir las rela ciones; que él se dedica á imitar el canto de los animales, los perros y los gatos.
Durante el tiempo que cortejaba á la hija del Brusque no vió al Petitot en su casa.
Prueba testifical de la acusación privada.
Jaime Ordinas, Jaime Oliver (a) Puchero, Gabriel Cunill y Francisca Riutort (a) S´ Pollerine, sus declaraciones carecen de importancia.
Francisco Martorell, alcalde de Son Sardina, que notando qua venían faltándole almendras, mandó á los guardias que vigilasen aquellos puestos:
Las defensas le hacen preguntas de poca importancia.
Jaime Sabater, Mateo Sabater, Antonio Femenías, José Busquets y Francisco Frau; sus declaraciones carecen da importancia.
A las ocho se levanta ei tribuna! para costituírse hoy á las diez y media.

Avui fa 132 anys.
El divendres, 25 de octubre de 1889,es firmava l'acta de la sessió de l'Ajuntament de Palma que, en la seva pàgina 70, expressava en relació al terrener Mariano Sans Traveria amb el següent literal:


Se concede permiso a D. Mariano Sans para que con arreglo á los planos presentados y bajo la dirección de D. José Mayol pueda construir una casa en el solar de su propiedad calle de Villalonga barriada del Terreno

Avui fa 102 anys.
El dissabte, 25 de octubre de 1919,es firmava l'acta de la sessió de l'Ajuntament de Palma que, en la seva pàgina 86, expressava en relació al terrener Josep Carreño Juan amb el següent literal:


Avui fa 75 anys.
El divendres, 25 de octubre de 1946,es firmava l'acta de la sessió de l'Ajuntament de Palma que, en la seva pàgina 5, expressava en relació al terrener Miquel Cabot Fornés amb el següent literal:

Seguidamente y corriendo a cargo de este Ayuntamiento el pago de la renta de la casa n 14 de la calle, del patrimonio para casa -habitaoion del personal de la Guardia civil de El Terreno, se acuerda acceder a lo solicitado por su propietario Don Miguel Cabot Fornés sobre aumento de la mensualidad, importante 3,22% Aumento legal según Deoreto de 11 de enero del corriente año. Dicho tanto por ciento representa anualmente la cantidad de 28,98 pta. que se pagarán con cargo al capítulo Imprevistos.

Avui fa 209 anys.

El diumenge, 25 de octubre de 1812, va néixer a El Terreno Margalida Berga Martorell. Els seus pares eren en Pau Berga Sacarès, natural de i na Joana Martorell Pallicer nascuda a Palma (St. Magí). Els seus avis eren, per part del pare, en Joan Berga de i na Catalina Sacarès Castell de i per part de la mare, en Joan Martorell de i na Margalida Pallicer de . Els padrins varen ésser en Rafel Roca Vich i na Catalina Pallicer . La cerimònia va ésser oficiada per Pere Joan Tomàs i en ella actuaren com a testimonis en i en .

Avui fa 196 anys.

El dimarts, 25 de octubre de 1825, va néixer a El Terreno Joan Abraham Barceló. Els seus pares eren en Bartomeu Abraham Pou, natural de Palma i na Catalina Barceló Cabrer nascuda a . Els seus avis eren, per part del pare, en Joan Abraham de i na Catalina Pou de i per part de la mare, en Joan Antoni Barceló Salas de i na Margalida Cabrer Obrador de . Els padrins varen ésser en Vicente López i na Magdalena Barceló . La cerimònia va ésser oficiada per Antoni Garau i en ella actuaren com a testimonis en i en .

Avui fa 121 anys.

El dijous, 25 de octubre de 1900, va néixer a El Terreno Joan Garau Verd. Els seus pares eren en Joan Garau Xamena, natural de Pollença i na Margalida Verd Cerdà nascuda a Porreres. Els seus avis eren, per part del pare, en Joan Garau Bauzà de Porreres i na Inés Xamena Fluxà de El Terreno i per part de la mare, en Pere Antoni Verd Rebassa de Pollença i na Margalida Cerdà Serra de Pollença. Els padrins varen ésser en Joan Garau Bauzà i na Margalida Cerdà Serra. La cerimònia va ésser oficiada per Jaume Triay Pallicer i en ella actuaren com a testimonis en Miquel Triay Pallicer i en Antoni Conill Massot.

Avui fa 110 anys.

El dimecres, 25 de octubre de 1911, moria, als 22 anys d'edat i a conseqüència de neumofimia, al seu domicili no consta d'El Terreno, Gaietà Forteza Tarongí, fadrí. Havia nascut a Palma de Mallorca i la seva professió era no consta. Els seus pares eren en Antoni Forteza i na Concepció Tarongí . Va oficiar el funeral Rafel Rosselló Gamundí i foren testimonis en Bartomeu Vich Canyelles i en Francesc Aguiló Miró. .

Avui fa 105 anys.

El dimecres, 25 de octubre de 1916, moria, als 68 anys d'edat i a conseqüència de apoplegia fulminante del bulbo, al seu domicili no consta d'El Terreno, Guillem Coll Salom qui estava casat amb María Soledad Soriano Vilaplana. Havia nascut a Consell i la seva professió era médico. Els seus pares eren en Jaume Coll i na Margalida Salom . Va oficiar el funeral Bartomeu Pons Bosch i foren testimonis en Bartomeu Vich Canyelles i en Jaume Moragues Garcías.

Avui fa 94 anys.

El dimarts, 25 de octubre de 1927, moria, als 70 anys d'edat i a conseqüència de peritonitis, al seu domicili d'El Terreno, Coloma Lladó Bosch qui estava casada amb Gabriel Roca Bonet. Havia nascut a Calvià i la seva professió era no consta. Els seus pares eren en Joan Lladó i na Coloma Bosch . Va oficiar el funeral Llorenç Parera Galmès i foren testimonis en i en .

Tal dia com avuí...